Lo primero, algo de contexto para entender lo sucedido en la Asamblea de Madrid: Uno de los muchos escollos que el sistema electoral pone pone al acceso de nuevos partidos a los parlamentos locales, regionales y nacional es el porcentaje mínimo de votos necesario para poder tener opción a conseguir escaño. Ese mínimo, recogido en la LOREG, es del 3% en elecciones nacionales y del 5% en locales. La existencia de un mínimo tiene sentido para evitar el exceso de fragmentación de los parlamentos. Sin embargo, el 5% ha demostrado ser un porcentaje demasiado elevado para ser considerado solo un umbral de gobernabilidad, actuando realmente como una barrera de entrada a nuevos actores que disputen el poder a los partidos establecidos.
Y ahora, la noticia: UPyD ha llevado hoy a la Asamblea de Madrid una propuesta para reducir ese mínimo de votos hasta el 3%, igualándolo con las elecciones nacionales. Por supuesto, el rodillo la mayoría absoluta del PP garantizaba que esta propuesta no sería aprobada pero es loable que UPyD insista en hacer que unos y otros se posicionen al respecto para que sepamos cuál es el verdadero material del que están hechos los partidos que dicen representarnos.
Como avanzó en estos tuits (1 y 2) el concejal de UPyD Ramón Marcos Mallo, el resultado de la votación fue:
- PP: en contra
- PSOE: en contra
- IU: abstención
- UPyD: a favor
No me dirán que no resulta curioso como Izquierda Unida, que se le llena la boca haciendo suyas las peticiones del 15M y autoerigiéndose en la alternativa que regenerará el sistema democrático, se niegue a apoyar una iniciativa que busca hacer un sistema más participativo. El terror de IU tiene nombre. Se llama Equo y es el partido ecologista que creó Juantxo López de Uralde y que según las encuestas sigue mejorando su expectativa de voto: en la que publicó El País hace dos días, Equo ya obtendría el 3% en las próximas elecciones.
Del No del PSOE podríamos decir algo similar, aunque era más previsible. Siendo el otro actor más interesado en proteger el sistema bipartidista que ha conseguido instaurar de facto junto al PP, sigue rechazando el acceso de nuevas caras. ¿Ven como cuando quieren si saben ponerse de acuerdo PP y PSOE? Una pena que siempre sea para proteger sus propios intereses como casta.
Edición importante 17/05/2013:
Un comentario en el post me advierte de que la propuesta de UPyD iba empaquetada con la reducción de diputados totales de la Asamble, de modo que se votaban ambas a la vez. Esta segunda propuesta, la de reducir a 70 (o 65 como propone el PP) los diputados, anularía el efecto de la anterior, quedando igual de complicado el acceso de nuevos partidos a la Asamblea.
En Twitter IU y UPyD han mantenido debates en los que los primeros dicen que ambas medidas iban de la mano y los segundos dicen que no, que ayer solo se votaba la reducción del 5 al 3% del mínimo de sufragios recibidos.
Una vez revisada el Acta de la Comisión y el documento que recoge la enmienda de UPyD firmada por su portavoz, PARECE que UPyD tiene razón y solo se votó la propuesta del porcentaje de votos. Pero resulta extraño que la exposición del representante de UPyD Marcos Allo se centrase casi por completo en la necesidad de la reducción de diputados y que el documento que aporta UPyD como prueba comience hablando de “ENMIENDAS al articulado” (en plural) y luego solo aparezca una. Puede ser una errata o puede ser que hayan pasado una versión recortada de la propuesta.
Sinceramente, que a estas alturas tengamos que andar haciendo de detectives sobre qué votan o no votan los partidos políticos que dicen representarnos es una prueba más de la falta que hace que entren nuevas personas con nuevos modos en busca de una regeneración real más allá de sus intereses particulares.






















