Los mototaxis, usados profusamente en multitud de países en desarrollo, son vehículos ligeros de tres o cuatro ruedas con una carrocería de techo plano y extenso que lo hacen un candidato perfecto para adoptar la energía solar como combustible. Fue la idea del ingeniero peruano Werner Pacheco, investigador de la Facultad de Ingeniería Electrónica de la Universidad de San Marcos.
Las ventajas de eliminar las emisiones de dióxido de carbono de los miles de mototaxis que circulan por las calles de megaurbes como Lima o Bogotá son obvias. Asimismo, dotar de independencia energética a estos humildes vehículos elimina la incertidumbre de sus propietarios sobre el costo de la gasolina.
El prototipo diseñado por Pachecho consta de células solares que cubren el techo del mototaxi y que alimentan tanto directamente el motor como la carga de las baterías. Éstas serán las que propulsen el vehículo en ausencia de sol, siendo su autonomía media de unoas 120 kilómetros. Además tiene también la alternativa de un motor a gas que entre en funcionamiento cuando las baterías se agoten.
El coste aproximado de adaptación de un mototaxi para usar la energía solar sería de 1000 dólares con una duración estimada de 20 años.
Según Pachecho, la empresa sueca Skyllermarks les proporcionó los paneles solares para desarrollar el proyecto pero posteriormente la crisis económica les hizo retirar la financiación y desde ese momento no han tenido ninguna ayuda económica privada o pública. “Este proyecto me tomó más de cuatro años llevarlo a cabo, porque no he recibido apoyo económico, lo he avanzado solo”, asegura el investigador a El Comercio.
El otro escollo con el que se encuentra Pacheco se refiere a la patente: “Los empresarios se desaniman cuando ven que la patente es de la Universidad, ya que eso les obliga a pagar un porcentaje por los derechos”.