nov 212010
 

Vivimos en un mundo que se mueve gracias al consumo. Es el corazón de nuestra sociedad; si no compramos, la máquina se para. Nos encontramos atados ante la certeza de que el consumo es el causante de muchos de nuestros males, pero no sabemos cómo cambiarlo. Si lo reducimos, habrá más crisis. Nuestros propios trabajos dependen de que haya necesidades que satisfacer, gastos que estimular. ¿Qué hacer? En ésas, de puntillas, sin hacer ruido, ha surgido el consumo colaborativo.

Consumo colaborativo: vivimos en una aldea global donde hay un mercado ilimitado para intercambios eficaces 'peer to peer' de conocimientos, objetos, espacio y tiempo.

Vivimos en una aldea global donde hay un mercado ilimitado para intercambios eficaces 'peer to peer' de conocimientos, objetos, espacio y tiempo.

Internet ha dado las herramientas para poner en contacto a personas con personas, de tal modo que entre nosotros podemos proveernos de bienes y servicios al margen de intermediarios y canales oficiales. No significa el gratis total, significa la creación de nuevas redes de intercambio y contratación no controladas por terceros. Sólo existe el ‘de tú a tú’, ‘de yo a ti’, ‘de tú a mí’.

El movimiento ha tomado fuerza en Estados Unidos, donde ha motivado la publicación de un libro, ‘What’s Mine Is Yours: The Rise of Collaborative Consumption’, acompañado de un potente site en internet, que se han convertido en la biblia de esta vuelta de tuerca del sistema. Hay más libros al respecto, como éstos.

Las iniciativas que están ya funcionando:

¿Tienes el coche en el garaje? ¿Por qué no alquilarlo a un vecino que no tenga para hacer desplazamientos concretos? (la compra, recoger a alguien en el aeropuerto, una excursión ocasional,… incluso para que lo use a diario si nuestros horarios son compatibles) Y a la inversa, si comprarte un coche no te resulta imprescindible y los precios de las empresas de renting son abusivos, ¿por qué no acordar con un vecino el uso eventual de su coche a cambio de un precio justo? A esto se dedican:

La venta/regalo de productos de segunda mano también está apuntando que vivirá una segunda juventud.

  • Cozybug y Scoodi reorientan la compraventa de productos usados hacia la cercanía geográfica de compradores y vendedores para eliminar escollos como envíos lejanos y desconfianza.
  • ReUseit, Kashless y FreeCycle apuestan por el regalo, donación o intercambio: simplemente deshazte de las cosas que no quieres evitando tirarlas a la basura porque hay gente que está dispuesta a continuar dándoles uso. ¿Qué es más pesado, sacar esa estantería a la calle u ofrecerlo en internet para que alguien la recoja, la use y evite así comprar una nueva?
  • 99dresses se centra en la moda, cediendo espacio para la venta de ropa de primeras marcas de usuario a usuario. La transacción puede hacerse con dinero real o mediante un sistema de puntos: si vendes así, obtienes puntos con los que ‘comprar’ otras prendas en la tienda. Un modo de fomentar el trueque entre toda la comunidad.
  • Swapbooks permite comprar y vender libros entre personas. Si ya lo has leído, ¿por qué no ‘cambiarlo’ por otro?

Encontrar aparcamiento en las ciudades es cada vez más difícil y caro. Soluciones:

  • Sharedparking te da la oportunidad de sacar partido a tu plaza de aparcamiento que dejas vacía la mitad del día y acceder a las de otros que pudieran resultarte útiles.
  • Openspot, propiedad de Google, utiliza la aplicación Maps para que los usuarios se comuniquen dónde hay plazas libres y así evitar dar vueltas en su busca.

Alquilar cosas de nuestra propiedad:

  • Sharezen se centra en segundas viviendas y barcos, elementos ambos que son utilizados pocos días al año y que bien podrían suponernos ingresos extra sin esfuerzo y un ahorro para los demás respecto a los precios de mercado oficiales,
  • Crowdrent y Snapgoods eleva a categoría de alquilable a casi cualquier cosa. Herramientas, útiles deportivos, aparatos electrónicos… Todo puede ser necesitado por otro de forma puntual. ¿Por qué no alquilárselo?

¿Hay algo que sea útil por menos tiempo y sea más caro que las prendas y enseres de los bebés? Ropa que se queda pequeña, cunas en perfecto estado pero ya inútiles… Todo el universo de los bebés está lleno de objetos reutilizables 100% con pocas diferencias respecto a los nuevos. A esto se dedican:

Compartir por compartir:

  • Thesharehood pretende regenerar la vida de los barrios y la relación entre vecinos mediante los bienes y servicios que se prestan entre ellos.
  • Thingloop: desde lo más pequeño, todo se puede prestar en este site.
  • NeighborGoods, Ecomodo y Sharesomesugar: aunque también permiten alquilar, el espíritu es crear una red en cada barrio de usuarios que comparten bienes.

¿Podrías dar clases de tu ámbito de conocimiento? ¿Quieres aprender algo? Las academias no son imprescindibles. El ‘know how’ también puede transmitirse de persona a persona.

  • Tradeschool pone en contacto a quienes quieren dar clases y quienes quieren recibirlas y ambos pueden cambiar al papel contrario, claro.

La tierra es un bien preciado, ¡sácale partido!:

  • Urbangardenshare pone en contacto a propietarios de jardines o terrenos en desuso o mal aprovechados con jardineros o aficionados a la agricultura. Los primeros sacarán rendimiento a su tierra y los segundos pueden así practicar o sacar beneficio económico compartido.

Préstamos ‘peer to peer’, la alternativa para darle con la puerta en las narices a los bancos.

  • Yes-secure, iGrin, Zopa, LendingClub y Prosper ofrecen a usuarios con dinero que lo presten recibiendo intereses directamente a otros usuarios.
  • PeepEX: cambiar dinero de una moneda a otra sin pagar las altas comisiones bancarias.

Así está la situación en Estados Unidos. Posiblemente haya más que no haya descubierto. ¿Y en España? ¿Y en otros países? Pronto recopilaré iniciativas interesantes que estén emergiendo en todo el mundo. Si sabes de alguna, te agradecería que la dejaras en los comentarios.

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