La filtración de Wikileaks ha puesto patas arriba al mundo entero. Cientos de miles de documentos secretos de todos los países puestos al descubierto en los que nos enteramos de desde mínimos cotilleos de embajadores ociosos hasta escandalosos chanchulleos de alto nivel. Y eso que el nivel de clasificación de estos archivos no era de los más altos. Pero la duda es por qué existen. Sí, sí. Qué justificación hay para que los gobiernos oculten sus actividades al juicio de los ciudadanos. La razón oficial es que la clasificación protege la información de ser utilizada para dañar o poner en peligro la seguridad nacional. La verdera razón es que así los gobiernos pueden infringir las leyes a espaldas de la población, en ocasiones de manera abominable e inhumana, como veremos.
A primera vista, podría parecernos un riesgo enorme que todos supiéramos qué hace el Estado: actividades militares, negociaciones de alto nivel, destino de los fondos reservados… ¿Qué sucedería si fueran de acceso público? Absolutamente nada. Estamos conociendo gracias a Wikileaks y Bradley Manning (nunca olvidaremos tu sacrificio) muchos de los tejemanejes ocultos de los gobiernos (no olvidemos la anterior remesa de documentos, la referida a Afganistán e Irak) y lo máximo que ha provocado es indignación. Ni revueltas ni saqueos ni golpes de estado. Ni siquiera las manifestaciones logran reunir más allá de unos centenares de personas.
Si no existiera la figura de ‘secreto’, los gobiernos habrían de olvidarse de ocultarnos información sobre sus andanzas, evitaríamos actuaciones lamentables, asesinatos de estado que quedan impunes, conspiraciones para manipular a la opinión pública, golpes de estado impulsados desde las alturas para derrocar oponentes lícitamente elegidos o simplemente el mal uso del poder por parte de las élites. Los secretos son la vía usada por los gobiernos para escapar a nuestro control. No tenemos ni idea de sus actividades y no nos importa. Librémonos de clichés impuestos por quienes nos sojuzgan. Pidamos la abolición de los secretos de estado.
Habrá quien piense que soy exagerado al creer tan grave el contenido de los secretos oficiales. Estados Unidos tiene por ley la obligación de desclasificar estos documentos cada 25, 50 o 100 años, según el nivel de protección (a diferencia de España, donde esta obligación no existe y la iniciativa que tuvo Carme Chacón para instaurarla hace un par de años se quedó en eso, en iniciativa). A raíz de esas desclasificaciones nos hemos enterado, tarde, de desmanes como los siguientes:
- La Operación Northwoods: uno de los planes más corruptos de la historia de Estados Unidos. El plan, que no fue llevado a cabo, requería varias operaciones encubiertas, incluyendo actos de terrorismo de Estado, reales y simulados, (como secuestros de aviones) en territorio estadounidense y cubano para culpar a Castro y así hacer mella en su popularidad y justificar más medidas en su contra.
- La Operación Gladio era un plan entre la CIA y una guerrilla italiana para armar un grupo de mercenarios que hicieran frente a una eventual invasión soviética de Italia. El 2 de abril de 1980 explotó una bomba en una sala de espera de una terminal de trenes de Bolonia matando a 80 personas e hiriendo a otras 200. El jefe de la inteligencia italiana reveló que había sido planeada por el comité anglo-suizo-americano de Montecarlo.
La masacre de My Lai fue uno de los mas vergonzosos crímenes de guerra realizados por las fuerzas armadas de Estados Unidos. Se trató del asesinato de entre 347 y 504 civiles vietnamitas, muchos de ellos mujeres y niños, que fueron torturados y violados por las fuerzas norteamericanas.- La masacre de Dunblane, en la que murieron 16 chicos y una maestra, pudo haber sido evitado, según el documento desclasificado, si la policía hubiera actuado como correspondía ante las reiteradas amenazas que recibieron de Thomas Hamilton, autor de la masacre. Tras la negligencia, la policía intentó esconder las pruebas clasificando el caso como secreto por unos extraordinarios 100 años.
- En julio de 1967, el ejército israelí atacó al barco de inteligencia USS Liberty sabiendo que se trataba de un navío estadounidense. Su intención era hundirlo sin dejar supervivientes. Murieron 34 marines y 173 resultaron heridos. Según un informe de la NSA, altos cargos de Washington quisieron ocultar el hecho para proteger a Israel.
- El respaldo total de Estados Unidos al golpe de estado de Pinochet en Chile para derrocar a Salvador Allende quedó al descubierto este mismo año con la desclasificación de 20.000 documentos que ponían negro sobre blanco las infames tácticas del aún más infame Henry Kissinger en Sudamérica.
Y hay más, muchos más casos en los que los gobiernos (éstos son referidos a Estados Unidos pero sabemos que la mierda ya no cabe tampoco bajo las alfombras del resto de gobiernos del mundo) usan los secretos oficiales para estar por encima de las leyes. Seguridad nacional, dicen. Es su propia seguridad la que protegen, su impunidad, su desvergüenza. Y lo hacen en nuestro nombre. Si los políticos actuales tuvieran la más mínima intención de hacer más decente la democracia deberían replantearse la existencia de los secretos oficiales.
