mar 292011
 

Edito: finalmente parece que el temor que la ministra alemana Margit Conrad expresó y que relataba en este post no ha tenido reflejo en la realidad y lo que la UE ha hecho es homogeneizar el marco legal de radiactividad en los alimentos sin contravenir las leyes locales de cada Estado miembro. Muy bien explicado en este post de Ciencias y cosas.

La UE planea aumentar los límites mínimos de contaminación por Cesio de los alimentos para que los productos importados de Japón puedan seguir entrando al mercado europeo, según la denuncia de la ministra de Protección de los Consumidores del gobierno alemán, Margit Conrad, publicada en la web de SWR, la televisión pública del estado alemán de Renania Palatino.

De acuerdo con el proyecto de la UE, verduras, carnes, pescados y cereales podrán contener hasta 1250 bequerelios de cesio 134 y cesio 137 por cada kilo. Este límite es el doble del actualmente vigente en Europa, 600 bequerelios, según el reglamento Euratom, página 17. En Bielorrusia, uno de los países más afectados por el accidente de Chernobil, el límite son 500 bequerelios. El máximo vigente en Japón es de 200.

Éstos son los hechos. Y SWR el único medio que se ha hecho eco de la denuncia de Margit Conrad, médica y socióloga de formación. No he localizado más información ni en español ni en inglés en internet, lo cual es muy sorprendente dada la relevancia de este movimiento de la Unión Europea. Sin embargo, siendo una televisión pública de renombre el medio y una ministra la fuente, la noticia merece ser conocida y, si procede, un desmentido por parte de la UE. Pero el silencio es absoluto, como suele suceder con todo lo que rodea a las decisiones tomadas por ese inexplicablemente desatendido gobierno de Europa.

De confirmarse que la UE va a duplicar el nivel de cesio aceptable en alimentos, estaría supeditando la seguridad alimentaria y la salud de los europeos a la estabilidad de las relaciones comerciales con Japón. Los mercados venciendo una vez más al derecho de los ciudadanos.

Los efectos del cesio radiactivo sobre la salud no son fulminantes salvo exposición continuada a altas dosis. Qué puede suceder si se ingieren asiduamente alimentos con un nivel superior a 1000 bequerelios por kilo, lo desconozco. Pero si hasta ahora los límites estaban en la mitad o menos, o los legisladores estaban siendo excesivamente prudentes… o ahora están jugando a la ruleta rusa con nuestra salud.

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mar 272011
 

En el debate sobre si aumentar el uso de la energía nuclear o apostar sobre su paulatina desaparición a medida que las renovables ocupen su espacio hay muchos mitos y desinformación. Pero hay muchas realidades constatadas contra la energía nuclear que debemos considerar:

  1. El uranio es un mineral escaso en la naturaleza. Con el nivel de consumo actual se estima que duraría en torno a un siglo antes de agotarse, mientras que si se abren nuevas centrales nucleares como pide la industria, nos quedaríamos sin uranio en cuarenta años. Además, el coste ahora bajo del mineral iría aumentado exponencialmente a medida que nos viéramos obligados a explotar yacimientos menos rentables. En este estudio se hace un análisis perfecto de las reservas de uranio y su duración según diferentes escenarios de uso. Otro inconveniente es que el uranio es imprescindible para fines médicos y científicos o incluso alimentarios (irradiación de alimentos), utilidades que perderíamos con su agotamiento como combustible.
  2. Perpetúa la dependencia exterior de la producción energética. Si uno de los grandes inconvenientes del petróleo y el gas es que nos obliga a comprarlo en el exterior, subvencionando con su compra la existencia de regímenes dictatoriales y forzándonos a ser amigos de sus tiranos, con el uranio repetiríamos el error, si bien es cierto que los países beneficiados con el cambio de fiel de la balanza no tienen esta naturaleza política. Según datos del Foro de la Industria Nuclear, el 24,5 % de las reservas de uranio en el mundo se encuentran en Australia, el 17,3 % en Kazakhstán, el 13 % en Canadá y el 8,6 % en Sudáfrica. Tan sólo el 1,2% de las reservas de uranio en el mundo están en Europa. La energía nuclear nos vuelve a dejar en manos de los mercados y los especuladores que los controlan.
  3. Las centrales nucleares son un posible objetivo de ataques terroristas o bélicos. Aunque podemos extremar las medidas de protección, es imposible reducir a cero el riesgo de que un grupo terrorista decida atacar una central y provocar con ello una catástrofe. Tampoco nadie puede asegurar que en el transcurso de una guerra las centrales vayan a resultar indemnes, ya sea por agresión voluntaria o accidental.
  4. Riesgo en caso de catástrofes naturales. Tenemos que aprender de Japón y Fukushima. Uno de los países tecnológicamente más avanzados del mundo no ha podido evitar que un seísmo y el posterior tsunami provocaran el segundo accidente nuclear más grave de la historia. Que este terremoto es inusual, cierto. Pero ha sucedido. Lo inusual no es imposible y dejar nuestra supervivencia en manos del azar no parece lo más inteligente. Podemos reducir al mínimo los riesgos eligiendo con prudencia la ubicación de las centrales pero nunca podremos reducir a cero los riesgos.
  5. Errores humanos. Es la variable de los riesgos que más podemos controlar, tanto con la multiplicación de las capas de seguridad como con la ayuda de la tecnología. Sin embargo, la decisión humana siempre estará presente en la resolución de problemas y con ella la posibilidad del error.
  6. El coste y tiempo de construcción de las centrales. Este asunto es controvertido. Las cifras que promete la industria son la mitad de lo que estiman sus críticos, lo que supone una horquilla que va desde los 2500 millones de euros hasta los 6000 millones de euros. Como ejemplo ilustrativo podemos considerar la construcción de la central finlandesa de Olkiluoto 3, la primera en construcción en Europa en los últimos 30 años: se inició en el año 2000, con un presupuesto de 3000 millones y el objetivo de entrar en funcionamiento en 2009. Sin embargo, aún siguen las obras con 2013 como nueva fecha de arranque y ya se han gastado 5300 millones en su construcción, con muchas posibilidades de que el gasto final ronde los 6000. No hay que olvidar que este desmedido coste es asumido por el Estado con dinero público (aunque luego son entregadas a empresas privadas para su gestión) y las plantas carecen de seguros que cubran los accidentes ya que ninguna compañía asume los enormes riesgos. Un último apunte: la moratoria nuclear en España terminó en 1997. Si ninguna empresa ha construido una central es porque no le resulta rentable hacerlo. Son demasiado caras, digan lo que digan.
  7. Residuos nucleares. La energía nuclear nos condena a gestionar durante miles de años los residuos altamente radiactivos que produce. Sólo podemos almacenarlos en lugar seguro y costear su mantenimiento. Según datos de Greenpeace, a España le costará 17.000 millones euros mantener a buen recaudo estos residuos sólo hasta el año 2070. El reciclaje de estos residuos que Miguel Sebastián, portavoz del lobby nuclear ministro de Industria, preconiza en un acto más de insultante demagogia no es más que un deseo en investigación.
  8. Deja la generación de energía en manos de grandes grupos. Las centrales nucleares mantendrían el oligopolio empresarial que controla la energía actualmente en las mismas manos, dejando al capricho de sus decisiones el coste de la electricidad. Éste es precisamente el punto clave que hace a la industria temer a las energías renovables: apostar por ella descentralizaría la producción, permitiría a individuos o grupos independizarse de las grandes empresas. Un pueblo podría decidir crear su propia huerto solar combinado con eólica, geotérmica y biomasa, por ejemplo, y decir adiós para siempre a Iberdrola.
  9. Genera poco empleo. Según el Secretariado de la Conferencia Internacional de Energías Renovables de 2004, la nuclear es la fuente de energía que menos empleo genera por unidad de energía producida. En España, la tecnología sería importada, las empresas constructoras serían extranjeras y el empleo final sería escaso. Negocio redondo en un país con una tasa de paro del 20% actualmente.
  10. Impide el cambio de conciencia social hacia la moderación del consumo. La falsa sensación de electricidad barata e infinita que producen las centrales nucleares incentivaría el despilfarro en lugar de favorecer que la energía empiece a considerarse como un bien preciado que hay que usar con prudencia. Si queremos un mundo más sostenible, este cambio ideológico es imprescindible.

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mar 202011
 
Día sin carne 2011

Día sin carne 2011

El día 20 de marzo se celebra el Día sin carne en el mundo. Un momento perfecto para recordar por qué pasarse a la dieta vegetariana es una elección llena de ventajas. Vía AnimaNaturalis.

1. Evita comer carne y lácteos

Evitar la carne y los lácteos es una de las más simples y mejores maneras de reducir tu consumo de grasa. Los animales de granja son deliberadamente engordados para aumentar las ganancias de la empresa. Comer carne y lácteos incrementa tu ingesta de grasa, y con ello, los riesgos a la salud asociados a su consumo. Ten en cuenta que la mantequilla es un 100% grasa, el queso cheddar contiene un 74% de grasa, la leche entera un 50% de grasa y las descremadas, entre un 20 a un 30% de grasa. El Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM) nos enseñan que: “Los alimentos con un alto contenido de proteínas, particularmente los productos de origen animal, generalmente presentan también un alto contenido de grasas. Incluso los cortes de carne “magros” tienen mucha más grasa que la que necesita un cuerpo saludable. Y ningún producto de origen animal tiene fibra. La grasa de las comidas se convierte fácilmente en gr asa corporal. Sólo 3% de las calorías de las grasas se queman en el proceso de conversión y almacenamiento. Las grasas son el tipo de alimento que tiene mayor efecto sobre las grasas corporales.
Fuente: PCRM

2. Piensa en los mataderos

Cada minuto de cada día laborable, miles de animales mueren en los mataderos. Somos responsables de su vida y de su muerte si pagamos a alguien que termine con sus vidas: lo único que los animales tienen.

Como nos informa Compassion in World Farming: “La matanza de animales se refiere a la matanza de animales “criados para consumo humano”, incluyendo las “matanzas de emergencia” y la matanza de los animales “excedentes”. Para el consumo industrial, la matanza se lleva a cabo en mataderos especializados en aniquilar grandes cantidades de animales por día (un matadero de pollos de alto rendimiento mata a más de 9.000 aves por hora). En entornos menos comerciales, los animales son matados en la misma granja o en mataderos más pequeños. En 2007, más de 54 millones de pollos y cerca de 2,5 millones de mamíferos (cerdos, cabras, ovejas, vacas, terneros) fueron matados para consumo humano en todo el mundo. Estas cifras no consideran los animales matados como excedente (los pollos de sexo masculino en la industria de los huevos, y los terneros en la industria lechera), ni los animales matados por “emergencia” a causa de brotes infecc iosos o enfermedades (cientos de miles de aves fueron muertas en 2007 por la gripe aviar, y sólo en Gran Bretaña se mataron 2 millones de vacas tras el brote de la enfermedad de las “vacas locas”).”

Fuente: Compassion in World Farming

3. Evita las intoxicaciones

Hay millones de casos de intoxicaciones alimentarias registrados cada año. La gran mayoría son causadas por comer carne y subproductos animales. Las infecciones alimentarias son muy comunes. La Org. Mundial de la Salud (OMS) señala que son generalizadas y representan un problema de salud pública creciente, tanto en países pobres como desarrollados. Millones de personas cada año enferman por causa de bacterias consumidas en los alimentos: salmonellosis y campilobacteriosis que causan fiebre, diarrea, dolor abdominal, malestares y náuseas. También la brucelosis, la E-coli, tenias, toxoplasmosis, triquinosis, o enfermedades mortales para los humanos como la Encefalopatía Espongiforme Bovina (o enfermedad de las “vacas locas”).

La incidencia global es difícil de estimar, pero en países industrializados el porcentaje de población que sufre infecciones alimentarias por año es de aprox. un 30%. La industrialización de los mataderos y el ritmo frenético de la matanza y el despiece de los animales -para cumplir con la productividad deseada- provoca preocupantes prácticas, como accidentales contactos de los músculos despiezados con el contenido estomacal o estiércol de un animal portador de bacterias o virus. Un estudio nacional publicado por el Min. de Agricultura de EE.UU en 1996 reveló que el 7,5% de las muestras de carne picada de vaca (para hamburguesas) recogidas en los mataderos estaban contaminados de Salmonella; el 11.7% de Listeria monocytogenes; el 30% de estafilococo áureo y el 53,3% de clostridium perfringens. “Nationwide Federal Plant Raw Ground Beef Microbiological Survey, August 1993-March 1004″ USDA, Food Safety and Inspection Service, Science and Tec hnology, Microbiology Division, abril 1996. En Schlosser, E.: “Fast food nation: ¿quiere una ración de mentiras con su menú?”, Ed. Random House Mondadori, Barcelona, 2007, P. 264.

Fuente: OMS

4. La carne no aporta nada

La carne no contiene absolutamente nada -proteínas, vitaminas ni minerales – que el cuerpo humano no pueda obtener perfectamente de una dieta vegetariana.

Los amino-ácidos en las proteínas de nuestra dieta los usamos para hacer músculo y otras proteínas que nuestra cuerpo necesita. Una dieta variada en frijoles, lentejas, granos y vegetales contiene todos los aminoácidos esenciales. Alguna vez se pensó que varios alimentos de origen vegetal debían ingerirse combinados para obtener el valor proteico total, pero investigaciones de actualidad sugieren que no es así. Varias autoridades nutricionales, incluyendo la Asociación Dietética Americana, creen que se pueden satisfacer los requerimientos proteínicos fácilmente, consumiendo una gran variedad de fuentes de aminoácidos a lo largo del día. Para obtener los mejores beneficios de las proteínas que se consumen, es importante ingerir suficientes calorías para satisfacer sus necesidades de energía. El ejercicio y una dieta moderada en proteínas ayudarán a proteger los huesos. Las personas que ingieren dietas basadas en vegetales y llevan un estilo de vida activo probablemente tienen un menor requerimiento de calcio. No obstante, es importante ingerir alimentos ricos en calcio todos los días. También es importante saber que mantener los huesos fuertes depende más del prevenir la pérdida de calcio que de aumentar su ingesta. Algunas culturas no consumen o consumen pocos productos lácteos e ingieren típicamente menos de 500 miligramos de calcio por día. Sin embargo, estas personas por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis. Muchos científicos piensan que el ejercicio y otros factores tienen más que ver con la osteoporosis que la ingesta de calcio.

Fuente: PCRM

5. La carne no es solidaria

La solidaridad también es un buen motivo: de acuerdo al informe 2009 “Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria” de la Org. de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), África y Asia albergan 817 millones de personas en estado de “inseguridad alimentaria”, es decir, personas que ingieren tan sólo la cantidad mínima de nutrientes para mantenerse con vida. Cada noche, cuando se acuestan, no tienen la certeza de que tendrán comida suficiente al día siguiente. Un 38% de los países africanos y un 21% de los asiáticos necesitan asistencia exterior para recibir alimentos, ya sea por déficit de producción, malas cosechas, catástrofes naturales, problemas de organización internos, etc. Estos países son productores de cereales que alimentarán los estómagos de los animales que se comerán en el primer mundo.

Fuente: FAO

6. ¿Sabes lo que comes?

¿Sabes lo que estás comiendo?: muchas veces la “carne” puede incluir la cola, cabeza, pies, el recto o la médula espinal de los animales que matan. Muchos subproductos animales están presentes incluso en productos que ni remotamente imaginarías que tienen trozos de animal. La gelatina, por ejemplo, es una forma hidrolizada de colágeno animal. Este colágeno se extrae de una mezcla de piel sin curtir, cartílagos, huesos, orina, orejas, etc. La morcilla es una mezcla de sangre, grasa y especias envuelta en intestinos; y muchas veces el “paté” se elabora con descartes de vísceras y trozos sobrantes de carnes y subproductos de todo tipo de animales, que se rellena de harina y conservantes.

Fuente: Herbert Gareis; Reinhard Schrieber (2007). Gelatine Handbook: Theory and Industrial Practice. Weinheim: Wiley-VCH. ISBN 3-527-31548-9; Jaine, T. and Davidson, A. (2006). The Oxford companion to food, OUP. ISBN 0-19-280681-5

7. Evita comer huevos

Porque los huevos no son tan inocentes como parecen: cada día, decenas de miles de pollitos macho de un día de edad mueren porque no serán capaces de poner huevos. No existen leyes que regulen cómo deshacerse de estos inocentes “despojos” de la industria del huevo, por lo que los pollitos son aplastados, asfixiados o echados vivos a los cubos de basura. Cuando son incinerados, sus cenizas se usan como aditivo para alimentación animal. Otros terminan convertidos en paté, molidos cuando aún están vivos. ¿Continuarás financiando esta tortura?

Fuente: Mercy For Animals

8. Copiar la ruta del enlace

El dolor y la muerte: los animales asesinados en los mataderos mueren solos, maltratados, aterrorizados, en la tristeza y el dolor. Desde que nacen en la granja industrial, hasta que alcanzan el tamaño-peso adecuado para ser convertidos en carne (de 36 a 45 días para los pollos, 6 a 8 meses para los terneros y cerdos, 12-18 meses para las gallinas “ponedoras”, 18-25 meses para las vacas “lecheras”) los animales viven confinados, casi inmóviles, rociados con antibióticos, alimentados con hormonas, son mutilados para evitar que se hieran producto del hacinamiento, etc. En este proceso y en estas condiciones, los animales viven en gran sufrimiento físico y estrés psicológico, sin ver la luz del sol y apenas comportándose de acuerdo a lo que dicta su naturaleza. Los animales, como los humanos, sienten dolor, son seres sociales, sienten afecto y establecen relaciones amistosas. Las condiciones de explotación, hacinamiento, transporte y sacrificio de los animales hoy, los consideran sólo como cosas rentables.

Conococe cómo vivieron los animales antes de llegar a tu plato en este breve vídeo.

9. Pierde peso

Para lucir sano, radiante y esbelto: es más fácil bajar de peso y mantenerse en el peso adecuado si llevas una dieta vegetariana. Tal como nos recomienda el Comité de Médicos para la Medicina Responsable (PCRM): “cuando te alimentas en base a vegetales, frutas, granos enteros y frijoles, perder peso es muy fácil. Y con ello se obtiene una mejoría importante en los niveles de colesterol, presión arterial , azúcar en la sangre y muchos otros aspectos importantes para la salud. Hay que seguir unas pautas simples: eliminar los alimentos con alto contenido de grasa, y aumentar el consumo de fibra. El ejercicio físico también ayuda. Los ejercicios aeróbicos aceleran la descomposición de la grasa y aseguran que no se pierda masa muscular. Los ejercicios anaeróbicos de tonificación y el levantamiento de pesas ayudan a endurecer los músculos y a incrementar la masa muscular. El reto es encontrar actividades divertidas y adaptables a cada estilo de vida.”.

Fuente: PCRM

Fuente: AnimaNaturalis

10. Monopolio de la carne

Por el fin de los monopolios y el abuso: las multinacionales que producen y controlan las semillas y los agroquímicos, también son dueñas del ganado, los mataderos, el marketing y los canales de distribución para asegurarle al mundo las bondades de comer carne de animales alimentados con cereales. Las campañas de venta y la publicidad en los países en vías de desarrollo venden la idea que comer carne de animales alimentados con cereales aumenta el prestigio del país. Como asegura la revista “Farm Journal”: “Agrandar y diversificar el abastecimiento de carne parece ser el primer paso para cada país en vías de desarrollo. Todos comienzan instalando granjas de pollos y huevos -la manera más barata y rápida de producir proteína animal. Entonces, tan rápido como su economía lo permita, ascienden en la “escala de las proteínas” hacia la producción de cerdo, leche y lácteos, al ganado alimentado con pastos, hasta llegar finalmente al ganado alimentado con cereales.”

Las consecuencias sociales de este tipo de alimentación fue dramáticamente ilustrado en 1984, cuando en Etiopía miles de personas murieron de hambre. El público desconocía que, al mismo tiempo, Etiopía estaba usando su tierra para producir semillas de algodón, lino y rape para exportar al Reino Unido como alimento para el ganado. Actualmente, millones de hectáreas de tierra en países pobres están siendo usados exclusivamente para alimentar al ganado de Europa. La deforestación del Amazonas es uno de sus oscuros ejemplos: un 70% del terreno se ha transformado en pradera para alimentación de ganado.

Fuente: Caufield, C.: “A Reporter at Large: The Rain Forests”, en: Rifkin, J.: “Beyond the Beef. The rise and fall of the Cattle Culture”. Plume, New York, 1993. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

11. Piensa en el medio ambiente

Por el medio ambiente: la ganadería genera más emisiones de dióxido de carbono que la industria del transporte. El reporte de la FAO “Livestock Long Shadow” del año 2006 señala además que la ganadería no sólo contamina el aire, sino también la tierra y los depósitos de agua subterránea. El sector ganadero produce un 9% del CO2 derivado de las actividades humanas, pero además genera un porcentaje mucho mayor de otros gases de efecto invernadero: 65% de óxido nitroso, un 37% de toda la producción de gas metano, y un 64% de amoniaco, que contribuye a la acidificación de la lluvia. Todos estos gases son producto del estiércol, los desechos y los gases intestinales de los animales. Con la mayor prosperidad y la asunción de valores occidentales en todo el mundo, las personas consumen más carne y más lácteo s que nunca en la historia: la producción mundial de carne se estima en unos 229 millones de toneladas. De seguir el ritmo de consumo actual, esta cifra se verá duplicada a 465 millones de toneladas en 2050, mientras que los lácteos subirán desde los 580 a las 1043 millones de toneladas en el mismo lapso. ¿Seguiremos pagando para consumir productos que no necesitamos, y que tanto mal hacen al planeta?

Fuente: Ecosofía. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

12. Problema del agua

Nos quedaremos sin agua: la escasez mundial de agua dulce está siendo agravada por la cría de animales. Y los productores de carne son los mayores contaminadores de agua, pues contribuyen a la polución, degeneración y eutrofización** de los cursos de agua. Los mayores agentes contaminantes del agua son los desechos animales (estiércol y orines), antibióticos y hormonas, los químicos para el teñido y curtido de los cueros, y los fertilizantes y pesticidas usados para pulverizar los campos de cereal y grano. El reporte de la FAO “Livestock Long Shadow” del año 2006 considera a la ganadería como la principal fuente de contaminación por fósforo y nitrógeno en en el mar del Sur de China, contribuyendo por tanto a la pérdida de biodiversidad en el ecosistema marino.

Y es que las cantidad de agua que se requieren para producir carne y lácteos son alarmantes: 4.500 litros de agua para producir un corte de 300 gr. de carne de vaca; 1.170 litros de agua por la misma porción de pollo; 200 litros de agua para producir 1 huevo. Se necesitan también 1.000 litros de agua para producir 1 litro de leche, y 5.000 litros de agua para producir 1 kilo de queso. ¿Continuarás alimentando esta cadena de polución y egoísmo?

** La “eutrofización” es el incremento de sustancias nutritivas en aguas dulces de lagos y embalses, que provoca un exceso de fitoplancton. Como las granjas industriales desechan detritus, contaminan las aguas con el exceso de nutrientes y hormonas que los animales desechan.

Fuente: Chapagain, A.K.; Hoekstra, A.Y.: Huellas del Agua en las Naciones. Investigaciones sobre el valor del agua, Serie Nº 16, UNESCO-IHE, Delft, Holanda, 2004. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

13. Piensa en tu salud

Si consumes carne y lácteos, consumes las hormonas sintéticas con que se alimenta a los animales para hacerlos crecer y ganar peso rápidamente. En el caso de las vacas lecheras, las hormonas se usan para incrementar la producción de leche; y todo esto sólo aumenta la rentabilidad de la industria cárnica y láctea. Al comer carne y lácteos también consumes los antibióticos, pesticidas y otros químicos que se mezclan con la comida de los animales.

Nadie sabe el efecto que las hormonas tienen sobre tu salud pues aún no existen estudios de largo plazo que exploren esta relación, sin embargo, algunas hormonas esteroides sintéticas que se agregan a la alimentación animal aumentan el riesgo de sufrir cánceres: el DES (dietilestilbestrol) se asocia al cáncer vanigal, y el estrógeno al cáncer de mama. En países desarrollados como Canadá o Estados Unidos continúan su uso. Sólo allí el 55% de todos los antibióticos producidos por la industria son suministrados a los animales y el porcentaje de infecciones por estafilococos resistentes a la penicilina pasó de 14% en 1960 a 91% en 1988. A pesar de que la Unión Europea ha prohibido el uso de hormonas de crecimiento en los animales, si que se han desatado varias alarmas de seguridad alimentaria al encontrar hormonas y otros contaminantes en la cadena de producción de carne o leche. Y todo eso, lo comes tú y se lo das a tu familia.

Fuente: Gandhi, R., Snedeker, S.: “Consumer Concerns About Hormones in Food”. Fact Sheet #37, June 2000, Program on Breast Cancer and Environmental Risk Factors in New York State. Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM): Proyecto Cáncer.

14. No quieres enfermar

Porque no quieres enfermar: las siguientes enfermedades son más comunes entre los consumidores de carne, leche y grasas de origen animal: anemia, apendicitis, artritis, cáncer de mama, colon y próstata; estreñimiento, diabetes, cálculos biliares, gota, hipertensión arterial, indigestión, obesidad, hemorroides, varices y derrames cerebrales, entre otras. Los vegetarianos visitan al hospital un 22% menos que quienes comen carne y por estancias más cortas. Los vegetarianos tienen un nivel de colesterol en la sangre al menos un 20% menor que quienes comen carne y esto reduce los riesgos de ataques al corazón y diferentes cánceres de forma considerable. Porque siempre será mejor prevenir que curar, avanza hacia una dieta libre de carne, lácteos y huevos!

Fuente: Physicians Committee for Responsible Medicine: “Analysis of Health Problems Associated with High-Protein, High-Fat, Carbohydrate-Restricted Diets Reported via an Online Registry”, 2004.; China Project

15. La carne es poco eficiente

Porque es poco eficiente: la producción de carne y lácteos es ineficiente desde el punto de vista energético. Todos los animales usan la energía de la comida para moverse, mantener su temperatura y su funcionamiento fisiológico. Esto significa que sólo un pequeño porcentaje de la energía obtenida del pienso es convertida en carne o lácteos. Dicha eficiencia puede ser medida en términos de la tierra que se requiere para producir una caloría cárnica. El químico G. Tyler Miller ha diseñado una simple cadena alimenticia para ilustrar cómo operan las leyes de la energía en la criaturas vivas. La cadena está formada por pasto, saltamontes, ranas, truchas y humanos. Cuando el saltamontes come pasto, y la rana se come al saltamontes, y la trucha se come a la rana, etc. existe pérdida de energía. En el proceso de devorar a la presa, dice Miller, “cerca de un 80-90% de la energía se devuelve al medio ambiente en forma de calor”. Sólo entre un 10 a un 20% de la energía devorada permanece en los tejidos del predador para transferirse a la siguiente etapa de la cadena”. Luego suma el número de cada especie requerida para mantener a las siguientes especies vivas: “se requieren 300 truchas para mantener a un hombre por un año. La trucha, en cambio, debe consumir 90.000 ranas, que deben consumir 27 millones de saltamontes que viven de 100 toneladas de pasto.” Para el caso de las vacas, sólo un 11% de lo que comen se convierte en carne, y el resto se quema como energía en procesos metabólicos, excreción y absorción en partes del cuerpo que no son comestibles (pelo, huesos, etc.). Como señala David Pimentel: “la proteína para alimentar al ganado es ineficiente, el animal produce menos de 50 kilos de proteína tras consumir 790 kilos de proteína vegetal”.

Fuente: Rifkin, J., “Beyond the Beef. The rise and fall of the Cattle Culture”. Plume, New York, 1993; Vegan Society

16. Deberías pagar más

Pagas poco, pero deberías pagar más: el bajo precio de venta de la carne tiene costos ocultos que todos los contribuyentes pagamos muy alto. No es más barato producir carne que vegetales: lo que sucede es que la industria cárnica está subvencionada por los gobiernos locales y supranacionales (en el caso de la Unión Europea), por lo que el precio que paga el consumidor es mucho menor del que debería pagar en realidad; pues evaden una serie de costos que nos afectan a todos: contaminación de agua, del aire y la tierra, virus y bacterias zoonóticas resistentes a los antibióticos, las enfermedades alimentarias, pérdida de biodiversidad, tala de bosques, emisiones de CO2 al medio ambiente, el petróleo utilizado en el transporte (del pienso, los animales, la carne, los insumos industriales) que también está subvencionado, etc.

Fuente: Salatin, Joel: “Everything I Want to Do Is Illegal”. Chelsea Green Publishing, 2007. Dossier “Stop EU subsidies to liverstock industry”, Nutrition Ecology International Center.

17. Los animales sufren dolor

Los animales sufren dolor y miedo, tal como las personas. ¿Te gustaría pasar tus últimas horas encerrado en un camión, con cientos de otros animales aterrorizados y cruelmente empujados a una cámara empapada de sangre y olor a muerte? Cualquier persona que come carne aprueba y apoya esta industria que se cobra la vida de un animal cada tres segundos. Nunca en la historia hemos desarrollado una industria y un conocimiento técnico tan avanzado para hacer morir a tantos seres vivos, de una manera tan fría y calculada. Y aunque nos guste pensar que las leyes existen para proteger a los animales del dolor y del maltrato, nada está más lejos de la realidad. Cada vez que se instalan cámaras de vigilancia en granjas, camiones de transporte y mataderos, podemos ver que los animales son tratados de cualquier manera menos con respeto y consideración porque es un ser que siente. ¿Seguiremos pagando para que otros torturen a los animales, por product os que ni siquiera necesitamos? Mejor comencemos a ver a los animales como lo que realmente son: compañeros en la intrincada red de la vida sobre la tierra.

Documental: “La vida emocional de los animales de granja”.

18. Ahorra tu dinero

Reduce los costos de tu factura médica: alimentarte sin lácteos, carne ni huevos mejorará ostensiblemente tu salud, ayudándote a prevenir enfermedades. Si practicas la medicina preventiva, alimentándote de manera más sana, haciendo ejercicio regularmente y dejando el tabaco, es seguro que tus facturas médicas se reducirán. Como nos revela un estudio hecho por médicos del PCRM: “Si asumimos que del 22% al 68% de los costes de tratamiento de hipertensión pueden ser atribuidos al consumo de carne, los costes médicos anuales correspondientes son de $2.8 a 8.5 mil millones de dólares del dinero público (…) Se estima que el exceso de coste de medicamentos atribuidos al consumo de carne son de $16.5 mil millones en dólares de 1992. (…) Los costes resultantes para desórdenes músculo-esqueléticos atribuidos a la obesidad son de $4.4 mil millones. Además, los costes médicos combinados atribuidos al tabaco y al consumo de carne excedieron los costes previstos para proveer cobertura medica para todos los estadounidenses no asegurados que participaron del estudio.” Similar es la situación en Alemania, donde de los 156 mil millones de euros que se gastaron en atención de salud el año 1990, un 15,5% (24.166 millones) fueron directamente causados por enfermedades alimentarias. Entre un 8% a un 16% de estos costos fueron causados por el consumo de carne; una porción de 1,2% a 2,5% en el coste médico total. Los costos indirectos son 18,5 mil millones de euros.

Fuentes: Barnard, N., Nicholson, A., Howard, J.L.: “Los costes médicos del consumo de carne” (PCRM); Proyecto daNUbs EVK1-CT-20000-00051, entrega 9.2 – 9.3, Reporte final IFIP.

19. Aumenta tu capacidad física

¡Puedes ser un deportista vegetariano!: los especialistas en medicina deportiva no encuentran muchas diferencias entre el rendimiento de los deportistas vegetarianos y los omnívoros, ni en la capacidad aeróbica, anaerobica ni en la resistencia. Como nos indica la Dra. Yolanda Vázquez Mazariego, directora de la Revista Sport Life: “la energía que necesitan los músculos es de origen vegetal: la glucosa es la gasolina que mueve la vida, y la glucosa se encuentra en los alimentos ricos en carbohidratos como la pasta, cereales, arroz, pan, patatas, verduras, frutas, etc. El músculo guarda esta energía en forma de glucógeno en el hígado, músculos y en las células para disponer de glucosa durante el movimiento. Cuando se acaban las reservas de glucógeno, por ejemplo al hacer ejercicio durante más de 30 o 50 minutos, se recurre a las reservas de grasas para conseguir energía, por eso se recomienda hacer ejercicio de baja intensidad durante más de una hora para perder peso. Si comparas la energía, los alimentos animales son básicamente proteínas y grasa, frente los alimentos vegetales que son ricos en carbohidratos o azúcares y por tanto, ayudan a mantener las reservas energéticas a los deportistas. Por eso la pasta es el alimento más habitual de los atletas, aporta energía sin grasas y recarga el glucógeno de los músculos antes del ejercicio”. Muchos de los atletas más exitosos del mundo son vegetarianos. Los más reconocidos son el velocista Carl Lewis, ganador de 9 medallas de oro olímpicas, que reconoce seguir una dieta vegana durante los periodos de preparación; o la tenista retirada Martina Navratilova. Y en España también tenemos a los triatletas Eneko y Hektor Llanos, hermanos, veganos e “iron-men”.

Fuentes: ¿Es compatible ser vegetariano y deportista?; Entrevista a Iñigo Mujika, entrenador de Eneko Llanos.

20. Siéntete orgulloso de ti mismo

Ésta razón la añado yo, basada en mi experiencia. Superar todos los inconvenientes de adoptar la dieta vegetariana no es, reconozcámoslo, tarea sencilla en nuestra sociedad. Pero mantener tus convicciones e ideales por encima de la diosa comodidad no tiene precio.

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mar 172011
 

Julio Anguita ha vuelto a hablar bien claro ofreciendo en esta ocasión una salida por la izquierda a la crisis durante el turno de preguntas tras su conferencia ‘La crisis de la civilizacion’. Sus medidas para recuperar la economía española, pertenecientes a una lista de diez que aparecerá en el próximo número de la revista Mundo Obrero, son:

  1. Elevar el salario mínimo al 90% del salario mínimo y pensiones mínimas al mismo nivel. Para conseguir los fondos necesarios para esta reforma, Anguita propone reforma fiscal, persecución del fraude fiscal, persecución de la economía sumergida, cotización de las sociedades de inversión variable que cotizan al 1% (léase las infames SICAV) que coticen como el resto al 18%… Esto, según afirma, haría aflorar 120.000 millones en un año.
  2. Paralización de juicios por hipotecas a quien no tenga otra vivienda y no pueda pagar.
  3. Reforma fiscal orientada a que el que más tiene más pague.
  4. Creación de vivienda pública y obligación de alquiler de viviendas en desuso mediante una bolsa gestionada por los poderes públicos. Para esta medida se atiene al artículo 128 de la Constitución, punto 1, que dice “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”.
  5. Recuperación del sector público español, incorporando al Estado los sectores estratégicos de la economía (energía, electricidad, carreteras, ferrocarriles,…). Anguita se refiere al artículo 129 de la Constitución, aunque en realidad es el punto 2 del 128: “Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante Ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general”.
  6. La Educación debe ser considerada como un derecho y un deber, volcándose el Estado presupuestariamente en ella.
  7. Separación efectiva de Iglesia y Estado.

¿Se puede hablar más claro?

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mar 142011
 

Desde que descubrí esta curiosa web, vivo hipnotizado por el lento pero inexorable avance de sus cifras. Como el mismo ritmo cadencioso del tic tac de un reloj antiguo, podemos ver cuánta gente está naciendo y muriendo en este preciso momento. O asistir a distancia al momento de la salida de la cadena de cada automóvil que se fabrica en el mundo mientras con el rabillo del ojo vemos la enorme velocidad con que se publican nuevos libros. Son las estadísticas del mundo actualizándose ante nosotros.

Worldometers

Worldometers

Hay mediciones que no veremos moverse, como el peso del planeta Tierra (!) y otras que avanzan lamentablemente a velocidad de vértigo, como la cantidad de hectáreas de tierra fértil erosionadas este año. Puede uno casi imaginar la ilusión con que un comprador desembala su flamante nuevo ordenador (¡aproximadamente 10 cada segundo!) o sentir la sed y desesperación de los más de mil trescientos millones de personas en el mundo (y subiendo a gran velocidad) que no tienen acceso a agua potable.

 

El tamaño del mundo y de la Humanidad se nos viene encima ante las abrumadoras cifras en movimiento continuo que nos ofrece Worldometers, haciéndonos sentir minúsculos ante la realidad que nos pasa por encima día a día y ante la que cualquier esfuerzo individual parece tan insignificante. Es la trampa de la infoxicación, como dice el anuncio, que nos aplasta con toda la información del planeta en un instante, involucrándonos en problemas y situaciones frente a las que no podemos hacer nada y ante las que estamos indefensos.

Pero los números siguen creciendo y la hipnosis continúa, ofreciéndonos un horizonte que nos impide mirar a lo que tenemos más cerca.

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mar 082011
 

Interesantísimo el debate que se planteó el viernes pasado en Hora 25 global en torno a la energía (puedes escucharlo al final de este post). Volvieron a salir los clichés habituales como la supuesta ausencia de un debate serio sobre el modelo a seguir, la falta de información de los ciudadanos, la dependencia energética del exterior… Inevitables todos ellos en una tertulia que se precie. Pero hubo un apasionado cruce de opiniones entre el pronuclear José María Brunet y el antinuclear Fernando Berlín.

Brunet ejerció de mamporrero de la industria y determinados poderes fácticos obsesionados por el renacer nuclear, dando por hecho que es la única alternativa energética al modelo petrolero actual. Brunet criticó las energías renovables por caras, cuando, como le recordó Berlín, no hay ninguna empresa privada que aborde la costosísima construcción de una central nuclear, con el problema añadido de que ninguna aseguradora cubre los riesgos de su actividad. En consecuencia, el Estado ha de correr con los costes, regalando luego el negocio a las empresas concesionarias de su explotación.

Otro argumento pronuclear es la dependencia energética del exterior. Dejaríamos de importar petróleo y gas, cierto. Pero pasaríamos a importar uranio, un mineral escaso cuyas reservas se estiman en menores a un siglo y del que España practicamente carece en cantidades que hagan rentable su extracción.

Asimismo, es necesario reiterar una vez más la realidad contra las falacias. España exporta energía, no la importa. Desde 2004 nuestro saldo eléctrico es positivo (ver este extraordinario artículo de El Mundo escrito por Pedro Cáceres). Y si continuáramos con la política de apoyo a las renovables, mejor saldo lograríamos. Hay que subvencionar su implantación, cierto. Pero las ventajas de apoyar una tecnología española de gran proyección, que nos independiza al 100% del exterior, que elimina el problema de la contaminación y a la larga tiene un gran recorrido para abaratarse sería la mejor política energética posible.

El simple detalle de que en dos días de ascenso del precio del petróleo, España gastó más dinero que todas las primas concedidas a energías renovables el año anterior entero, deja bien claro el estúpido argumento de que son caras. Dejamos de invertir en tecnología y economía nacional para enviar nuestro dinero a dictaduras de Oriente Medio y enriquecer a especuladores.

He cortado el momento del debate referido a la energía nuclear y aquí lo dejo:

Pero recomiendo la escucha de la hora entera de debate (haz clic en el icono del altavoz):

 

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mar 042011
 

Uno de los espectáculos más increíbles que la naturaleza salvaje sigue ofreciendo año tras año, la Gran Migración africana, está en peligro por la construcción de una carretera que cruza el Parque Nacional del Serengueti en Tanzania. El Banco Mundial está inmerso en negociaciones con el gobierno tanzano para convencerles de que den marcha atrás y acepten una ruta alternativa que no ponga en peligro la integridad de la vida salvaje en esta enorme reserva de biodiversidad del mundo.

La intención del presidente Jakaya Kikwete es construir una carretera que conecte la parte norte del país con el sur, donde se encuentra la capital. Y de paso, ofrecer una vía de transporte para el recientemente descubierto petróleo de Uganda hasta el mar. ¿Vamos entendiendo?

La carretera, que se insiste que sería de grava, no asfaltada, tendría 480 kilómetros de largo, de los cuales algo más de cincuenta atravesarían el Parque Nacional del Serengeti, en la ruta que utilizan cada año millones de ñúes, cebras y gacelas en la épica Gran Migración en busca del agua del parque keniata de Masai Mara que asegure su supervivencia.

Mapa del Serengeti. En rojo, la carretera que quieren construir. En verde, la alternativa sur.

Mapa del Serengeti. En rojo, la carretera que quieren construir. En verde, la alternativa sur.

La perturbación de este ecosistema desencadenaría asimismo un efecto dominó que incrementaría los incendios por el pasto que los animales migratorios dejarían de eliminar al alimentarse, con la consiguiente liberación de CO2 a la atmósfera. Ya sabemos que en la naturaleza todo está conectado.

La propuesta de ambientalistas, científicos y oposición política, y que avala el Banco Mundial, es hacer la carretera por el sur, evitando cruzar las lindes del Serengeti. Evidentemente, el trayecto será mucho más largo y económicamente menos interesante. Pero la protección del Serengeti no puede medirse con dinero. No puede.

La implicación del Banco Mundial en la defensa del Serengeti está siendo clave (por primera vez no menciono en este blog este organismo por algo negativo, al César lo que es del César) y las negociaciones que mantiene con el gobierno tanzano permiten abrigar la esperanza de que este atentado ecológico no llegue a producirse. El BM se compromete a financiar la construcción de la carretera si se hace por la ruta sur, permitiendo así la conexión del norte tanzano con el sur sin arriesgar la integridad del Serengeti.

Hasta ahora, no ha habido respuesta formal del presidente Kikwete. Esperamos que entre en razón.

Fuente: The Ecologist

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