mar 042011
 

Uno de los espectáculos más increíbles que la naturaleza salvaje sigue ofreciendo año tras año, la Gran Migración africana, está en peligro por la construcción de una carretera que cruza el Parque Nacional del Serengueti en Tanzania. El Banco Mundial está inmerso en negociaciones con el gobierno tanzano para convencerles de que den marcha atrás y acepten una ruta alternativa que no ponga en peligro la integridad de la vida salvaje en esta enorme reserva de biodiversidad del mundo.

La intención del presidente Jakaya Kikwete es construir una carretera que conecte la parte norte del país con el sur, donde se encuentra la capital. Y de paso, ofrecer una vía de transporte para el recientemente descubierto petróleo de Uganda hasta el mar. ¿Vamos entendiendo?

La carretera, que se insiste que sería de grava, no asfaltada, tendría 480 kilómetros de largo, de los cuales algo más de cincuenta atravesarían el Parque Nacional del Serengeti, en la ruta que utilizan cada año millones de ñúes, cebras y gacelas en la épica Gran Migración en busca del agua del parque keniata de Masai Mara que asegure su supervivencia.

Mapa del Serengeti. En rojo, la carretera que quieren construir. En verde, la alternativa sur.

Mapa del Serengeti. En rojo, la carretera que quieren construir. En verde, la alternativa sur.

La perturbación de este ecosistema desencadenaría asimismo un efecto dominó que incrementaría los incendios por el pasto que los animales migratorios dejarían de eliminar al alimentarse, con la consiguiente liberación de CO2 a la atmósfera. Ya sabemos que en la naturaleza todo está conectado.

La propuesta de ambientalistas, científicos y oposición política, y que avala el Banco Mundial, es hacer la carretera por el sur, evitando cruzar las lindes del Serengeti. Evidentemente, el trayecto será mucho más largo y económicamente menos interesante. Pero la protección del Serengeti no puede medirse con dinero. No puede.

La implicación del Banco Mundial en la defensa del Serengeti está siendo clave (por primera vez no menciono en este blog este organismo por algo negativo, al César lo que es del César) y las negociaciones que mantiene con el gobierno tanzano permiten abrigar la esperanza de que este atentado ecológico no llegue a producirse. El BM se compromete a financiar la construcción de la carretera si se hace por la ruta sur, permitiendo así la conexión del norte tanzano con el sur sin arriesgar la integridad del Serengeti.

Hasta ahora, no ha habido respuesta formal del presidente Kikwete. Esperamos que entre en razón.

Fuente: The Ecologist

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