El lago Victoria es vital para la supervivencia de cerca de 30 millones de personas en África Oriental. Pero a medida que la región se urbaniza, los niveles de polución se han incrementado y el acceso al agua potable para algunas poblaciones está lejos de ser segura. Por ello, los gobiernos de Kenia, Tanzania y Uganda, con la ayuda del Programa para Asentamientos Humanos de la ONU (UN-HABITAT) han avanzado en una ambiciosa iniciativa para proteger los ecosistemas locales y proveer de agua potable y condiciones de vida saludables a la población.
La pasada semana, UN-HABITAT anunció que la segunda fase del proyecto comenzará en agosto. Con un inversión de 110 millones de dólares garantizada por el Banco Africano para el Desarrollo, UN-HABITAT y los gobiernos nacionales están listos para actuar en quince poblaciones en Kenia, Tanzania y Uganda con tasas de pobreza de hasta el 50%.
El objetivo es mejorar las condiciones de vida del millón de personas que viven en estos quince asentamientos a la vez que se preserva el ecosistema del Lago Victoria. Ambos objetivos van de la mano: proteger el medio ambiente es clave para combatir la pobreza. En el camino hacia este fin, siete acciones concretas:
- Invertir en sanidad y agua en zonas empobrecidas.
- Potenciar la capacidad de los recursos humanos e institucionales a nivel local y regional.
- Poner en marcha reformas sectoriales.
- Mejorar la capacidad de las empresas del sector privado local en entrega de servicios.
- Reducir el impacto negativo del desarrollo de la urbanización en el medio ambiente .
- Apoyar el desarrollo económico en poblaciones secundarias mediante el agua y la sanidad y actividades económicas relacionadas con éstos.
- Apoyar la cooperación entre los países de África Oriental.
Si el proyecto del Lago Victoria tiene éxito, podría sentar un extraordinario precedente para otras iniciativas a gran escala del mismo tipo.
Vía: Treehugger