jul 092012
 

 

Igualdad Animal acaba de hacer público su último trabajo de investigación sobre maltrato animal, centrado en esta ocasión en las granjas de patos dedicados a la producción de foie-gras. El informe completo puede ser consultado aquí, pero a continuación resumo el proceso:

El infortunio de los patos mulard comienza desde que salen del cascarón, ya que solo los machos son válidos para la producción del foie gras. Las hembras son arrojadas vivas a un triturador en cuanto el sexador las detecta.
Los supervivientes son enviados inmediatamente a las granjas, donde estarán 21 días en naves climatizadas, hasta que tienen suficientes plumas para vivir al aire libre. A partir de ese momento vivirán nueve semanas en corrales al aire libre con acceso libre a comida y agua.
La quinta semana, comienza el baile. Se comienza a alimentar a los patos una sola vez al día, intercalando días de ayuno. El objetivo es acostumbrarles a ingerir de una sola vez la mayor cantidad de alimento posible.
Cuando los patos cumplen cuatro meses, se les confina en jaulas individuales que no les permiten moverse. Allí estarán entre 12 y 17 días durante los que serán alimentados dos veces al día mediante embudos de 25 centímetros de largo introducidos por el pico. Cada día se aumentará la cantidad de alimento que se les fuerza a comer hasta llegar a 900 gramos de maíz por toma.
Una vez se ha logrado acumular la mayor cantidad posible de grasa en los hígados de los patos, llega la matanza, con aturdimiento y degollamiento.

Este inhumano proceso de engorde forzado es tanto más desagradable cuando es para crear un alimento prescindible e insano. Según Consumer Eroski, “es un alimento con un contenido en calorías, grasas saturadas, colesterol y sodio elevado. Por tanto, si se consume, es aconsejable hacerlo de manera ocasional”. Sin embargo, desde hace unos años, es un plato de moda y pocos restaurantes se resisten a tunear sus platos coronándolos con una porción de foie. Buscando estilo, promocionan una industria que maltrata animales.

Son muchos los países que han prohibido la producción de foie-gras mediante alimentación forzada: Argentina, Austria (en 6 de las 9 provincias), República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Luxemburgo, Noruega, Polonia (que lo prohibió cuando era el quinto mayor productor mundial), Suecia, Suiza, Holanda, Reino Unido y el estado de California, último en unirse a la prohibición este mismo año. Además, la UE también prohibió esta práctica excepto en los países en que fuera una tradición. Y a eso nos agarramos en España.

Mire el vídeo que abre este post y decida por sí mismo si comer foie merece la pena.

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jul 022012
 

Es lógico que a las empresas de distribución les interese vender más cantidad de cada producto a un mismo cliente. Para la empresa, que un Juan Palomo arrample con doce latas de atún en lugar de solo cuatro genera mayor distribución y la posibilidad de hacer pedidos mayores al fabricante, rebajando así el coste unitario. Para el tal Juan, llevarse más atún, que dura mucho, no supone un problema si cuenta con el que el precio por unidad es más bajo que si comprara menos cantidad. “Ahorro y tengo atún para más tiempo”, piensa Juan. Pero a veces está equivocado: lleva más… y también paga más por cada unidad.

¿Por qué pensamos que llevando más será más barato? Porque así ha sido siempre, todos lo sabemos. Además, nos suelen recordar la ventaja con llamativos carteles y términos como “El ahorro está en el precio”. Tenemos asumido que comprar “al por mayor” supone rebaja. Y esto lo saben los distribuidores. Y se aprovechan de ello colando de cuando en cuando packs a mayor precio que el que costaría comprando sueltos los productos.

Hoy, haciendo la compra online en Alcampo.es me he encontrado con esta imaginativa forma de interpretar los packs de Pepsi Cola. En primer lugar, el caso de la botella de cola light de 2 litros. Este es el pantallazo de la web y he enmarcado en color azul el precio de la botella suelta y el del pack de dos botellas.

Captura de la web de Alcampo el día 2 de julio de 2012

Captura de la web de Alcampo el día 2 de julio de 2012

La botella comprada suelta cuesta 0,99€. el pack de dos botellas cuesta 2,16€. En este caso ni siquiera hace falta la calculadora. Te colocan dos botellas y te cobran 17 18 céntimos más. Será por el coste de la banda plástica que las une (un nuevo residuo extra y carente de utilidad, por otro lado).

Y en segundo lugar, también con botellas de Pepsi, otro precio inflado con el agravante de que los amigos de Alcampo.es rodean el producto con un marco rojo, el precio en grandes caracteres y la leyenda “El ahorro está en el precio”. Pues no, el ahorro en este caso está en la calculadora. Esta es la captura de la web:

Captura de la web de Alcampo el día 2 de julio de 2012

Captura de la web de Alcampo el día 2 de julio de 2012

En este caso, si nos llevamos el pack de dos botellas de dos litros de Pepsi pagaríamos 1,92€. Sin embargo, hay otro pack con nada menos que cuatro botellas de dos litros. Y además estos de la web han destacado el precio con vivos colores y la palabra ahorro. Así que el precio, 3,94€, me hace ahorrar si lo compro. Pues no. Si compráramos dos packs de dos botellas, pagaríamos 3,84€. Diez céntimos menos que comprando el pack de cuatro botellas con el precio bien grande, su colorido marco y la palabra ahorro bien pegadita.

No he investigado más la web de este centro comercial o de otro, ya que todos sabemos que estas prácticas son habituales (ver un flagrante caso en Carrefour). Y no por decirlo y denunciarlo publicamente están desapareciendo. No permitan que les engañen. Usen la calculadora.

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nov 272011
 

¿Se han dado cuenta de que estamos continuamente recibiendo dos recomendaciones simultáneas y opuestas respecto a nuestra actitud ante el consumo? Por un lado, nos recuerdan que nuestro consumo reactiva la economía, da empleo, genera riqueza… Y es verdad. Por otro, nos dicen que debemos pensar dos veces qué compramos, que ahorrar es inteligente, que nuestras basuras destrozan el planeta… Lo malo es que ambas cosas son verdad. Lo peor es que no hay manera de conciliarlas.

Consume hasta morirEn términos de consumo entendido como motor del sistema, la única realidad aceptable es que cuanto más, mejor. Más compras y más gasto son iguales a más actividad económica, más fábricas, más distribución y más empleo. El círculo de la utopía capitalista se basa en el crecimiento continuo, y cuanto más acelerado, más hay que celebrar. ¿Acaso no se nos ha de caer la baba recordando aquel crecimiento del 4% anual que nos metió en la ‘champions league’ de la economía mundial (Zapatero dixit)? Es un axioma. Indiscutible.

Hemos de mirar con envidia el desmesurado crecimiento de los países en desarrollo (ojo a este término también) y aceptar como misión principal de toda acción laboral lograr vender más y con la mayor rentabilidad posible. Y ahora que llega el festival del consumo, la Navidad, escuchamos sin pestañear que las compras innecesarias que todos vamos a hacer van a ser un bálsamo para nuestra maltrecha economía. Consumid, consumid, malditos.

Tras el fuego que calienta nuestra ¿genética? tendencia a la adquisición y acumulación de bienes y nos da argumentos de peso para que dejemos caer todas nuestras barreras de prudencia ética, llega el hielo de las otras realidades que produce nuestro consumo. Las emisiones de CO2 se disparan, el cambio climático nos matará a todos, el aire de nuestras ciudades es irrespirable, los océanos se llenan de plásticos flotantes que veremos durante miles de años, las condiciones de trabajo de quienes fabrican los productos que comprarmos son de semiesclavitud… Y hay mil jinetes del apocalipsis más que todos escuchamos día a día. Todos son reales.

Y ante este escenario que medios y creadores de opinión nos presentan implacablemente, ¿qué hacer? Personas, ‘consumidores’ nos llaman cuando conviene, indefensas ante el sistema del que dependen y que obliga a consumir para mantener en movimiento el tiburón que montamos al tiempo que fomenta la culpabilidad y el arrepentimiento por su actitud estimulada. Esquizofrenia pura.

¿En el término medio está la virtud? Quien pueda definir ese espacio gris, que lo haga. Quien tenga confianza en la madurez en el consumo de esta sociedad que maleduca y convierte en adolescentes eternos a sus miembros, que tire la primera piedra. Quien crea que el sentido común puede competir con la maquinaria publicitaria y mediática que fomenta el consumo, que dé un paso al frente.

Esta espiral del desastre nos bloquea y aliena, dejándonos indefensos y dóciles, necesitados de reafirmación y respuestas que encontramos en líderes simplistas que dan respuestas contundentes a las preguntas más complejas. Nos relaja creer que otros tienen soluciones a los laberintos que se plantean ante nosotros. Sabemos que no tienen ni idea, pero nos reconforta que haya quien esté dispuesto a coger las riendas del dragón y librarnos de la tarea personal de elegir qué hacer y enfrentarnos a la corriente imperante.

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oct 122011
 

Este artículo de Pauli Poisuo fue publicado por la revista Cracked.com con el título The 6 Most Horrifying Lies The Food Industry is Feeding You y me he permitido traducirlo y postearlo. Los datos se refieren al mercado americano, pero, ya saben, esto es un mundo globalizado, no andamos lejos en Europa.

Si hay una cosa en el mundo que la industria de la alimentación quiere evitar a toda costa es dejarnos algún control sobre lo que comemos. Tienen un almacén completamente lleno de lo que sea que compraron la semana pasada mientras estaban borrachos y necesitan deshacerse de todo. Y lo harán dándonoslo de comer. Y no importa cuantas molestas listas de ingredientes y protecciones al consumidor se interpongan entre nosotros y su beneficio.

6. El ingrediente secreto: ¡madera!

¿Saben qué es increíble? Un periódico. O para ser más precisos, la ausencia del mismo. Internet y otros medios electrónicos se están comiendo los medios impresos clásicos, dejando la difusión de casi toda la prensa en declive. ¿Alguna vez se ha preguntado que hacen con el exceso de pulpa de madera que ya no se consume en las rotativas? Usted se preguntará qué tiene esto que ver con los ingredientes de los alimentos. Y nosotros le miraremos directamente a los ojos y lentamente bajaremos la mirada hacia el bagel a medio comer que está en su mano… Oh, mierda

McDonalds, una de las empresas que usa celulosa en sus productos

McDonalds, una de las empresas que usa celulosa en sus productos

El Horror:

Nos preguntábamos qué hacen con toda la pulpa de celulosa de madera. La respuesta es que la ocultan tras un nombre engañoso y nos hacen comerla. Eso es lo que hacen.

Resulta que la celulosa proporciona textura a los alimentos procesados, de modo que las compañias de alimentación han comenzado a usarla alegremente para reemplazar esos ingredientes ‘innecesarios’ e inadecuadamente caros como harina y aceite. Dado que la celulosa es un 30 por ciento más barata, comestible y no venenosa, la FDA no tiene interés en restringir ni su uso ni las cantidades máximas utilizables. Ni siquiera los alimentos orgánicos se salvan. Después de todo, la celulosa era madera y puede ser considerada orgánica.

Pero lo peor sobre la celulosa no es que esté por todas partes. Lo peor es que no es un alimento. La celulosa es, a diferencia de lo que crees que estás comprando, completamente indigerible por los seres humanos y no tiene valor nutricional. Puedes literalmente conseguir más nutrientes lamiendo el envoltorio.

15 empresas que usan celulosa en sus productos

5. Zumo de naranja zombie

Rápido, diga la bebida más saludable que cree poder encontrar en la tienda más cercana. Posiblemente responda zumo de naranja, ¿verdad? Es lo que te hacen beber cuando estás enfermo. Demonios, esa mierda debe ser como medicina o algo así. Y las etiquetas hablan siempre de beneficios para la salud: “100 por cien natural”, “No procedente de concentrado” o “Sin azúcares añadidos”.

¿Y por qué no creerles? Hacer un zumo es sencillo. Coges naranjas, las exprimes y pones el resultado en un envase con o sin la pulpa. Fin de la historia, inicio del deleite.

¿Pero qué pasa si le decimos que “recientemente exprimido” puede significar perfectamente que lo fue hace un año y que ha sido sometido a procesos que harían vomitar a Reanimator?

El proceso de fabricación del zumo de naranja tiene poco de natural

El proceso de fabricación del zumo de naranja tiene poco de natural

El Horror:

¿Nunca se ha preguntado por qué todos los briks de natural, saludable, 100 por cien y no procedente de concentrado zumo de naranja saben exactamente igual a pesar de que no contienen aditivos ni conservantes?

La fabricación comienza exprimiendo las naranjas y es el primer y último paso normal en el proceso. El zumo es inmediatamente sellado en gigantescos tanques de los que se elimina todo el oxígeno. Eso permite que el líquido se conserve sin corromperse durante un año. Es por eso que pueden distribuirlo cuando quieran durante ese periodo, incluso cuando las naranjas no están en temporada.

Hay sólo un inconveniente en el proceso (desde el punto de vista del fabricante): esto elimina todo el sabor del zumo y ahora se encuentran con contenedores llenos de agua de fruta con sabor a papel y poco más. ¿Qué haría una gran empresa de bebidas? Recomponen el sabor de esa mierda con un mix de químicos cuidadosamente diseñado por las mismas empresas de fragancias que formularon CK One y otros perfumes. Entonces embotellan el agua de papel aromatizada de naranja y nos lo venden.

Y gracias a un agujero en las regulaciones, a menudo no tienen que mencionar los químicos empleados en la lista de ingredientes. ¿Oye ese lamento que viene de la cocina? Es el Minute Maid que compró ayer. Sabe que usted lo sabe.

4. Hamburguesas con amoniaco

Cualquier restaurante que sirve hamburguesas se desvive por asegurar lo naturales que son. Cadenas de restaurantes como McDonalds (“Todas nuestras hamburguesas están hechas 100 por cien de carne de ternera provenientes de granjas acreditadas”) y Taco Bell (“Como toda la ternera de los Estados Unidos, nuestra ternera 100 por cien premium es inspeccionada y pasa 20 controles de calidad”) responden felizmente por la autenticidad de su carne. Sus afirmaciones sobre lo saludable de su carne hacen parecer que estuvieran hablando de filet mignon.

Y al margen de la aparición esporádica de la E.coli, la carne está limpia. Es cómo consiguen que esté limpia lo que es perturbador.

¿Puedes oler el amoniaco? Delicioso, ¿no?

¿Puedes oler el amoniaco? Delicioso, ¿no?

El Horror:

Amoniaco. Ya sabe, el químico usado en fertilizantes y limpiahornos. Mata la E.coli realmente bien. Así, inventaron un proceso por el que pasan la hamburguesa a través de una tubería que libera gas de amoniaco. Probablemente ha oído hablar en ocasiones de algún plato de carne que apestaba a amoniaco y fue devuelto al camarero. ¿Entiende ahora?

El proceso de amoniaco es una invención de una compañía llamada Beef Products Inc., que inicialmente lo desarrolló como un modo para poder usar las partes más baratas del animal, en lugar de esos tontos ‘cortes de primera’ que los competidores estaban ofreciendo (y que las cadenas de restauración juran que siguen sirviendo). Consecuentemente, Beef Products Inc. ha acaparado el mercado de hamburguesas americano hasta el punto de que produce el 70 por ciento de ellas. ¡Gracias, amoniaco!

3. Falsos arándanos

Es difícil no empezar a salivar al pensar en arándanos. Y lo que es mejor, son muy muy saludables. Todo es mejor con arándanos y por eso son usados en tantos productos. Ahora que lo pensamos, parece haber demasiados arándanos en muchos productos. Si se le ocurre que debería haber más campos de arándanos ahí fuera…

¿Verdaderos o falsos arándanos?

¿Verdaderos o falsos arándanos?

El Horror:

…no haría bien, dado que de todos los arándanos que ha comido en el último año, la cantidad que realmente provenía del campo es practicamente cero.

Análisis de productos que supuestamente contienen arándanos indican que muchos de ellos no vienen de la naturaleza. Esas bayas masticables y jugosas son completamente artificiales, fabricadas con diferentes combinaciones de sirope de maíz y químicos llenos de letras y números en sus nombres.

Hacen un jodidamente buen trabajo de falsificación, hasta el punto de que se necesita un equipo de análisis químico para poder llegar a desenmascararlos. También se puede tratar de encontrarlos en las listas de ingredientes si se sabe cómo buscarlos, aunque los fabricantes suelen camuflarlos bajo términos engañosos como ‘copos de arándanos’ o similares.

Hay muchas diferencias entre los de verdad y los Abominables Arándanos: los falsos tienen la ventaja de tener una larga vida y por supuesto ser más baratos de producir. Pero no tienen en absoluto ninguno de los beneficios para la salud y los nutrientes de los de verdad. Esto, por supuesto, no impide a los fabricantes montar el Tren de la Salud de los Arándanos hasta el final, imprimiendo fotos de arándanos frescos en los envases.

Ahora, hay buenas noticias: la ley obliga a los fabricantes a revelar el artificio a los consumidores. Las malas noticias, sin embargo, son que han evitado hacerlo mediante estrategias más o menos descaradas como seguir usando fotos de arándanos reales en los envases o mezclando frutos de verdad y falsos, de modo que no engañan diciendo que llevan arándanos (lo de que son sólo unos pocos no lo cuentan, claro).

2. Pollos ‘de granja’ que están hacinados en naves gigantes

Comprar huevos de granja es una de las maneras más sencillas de sentirse bien como consumidor, ya que son tan fáciles de encontrar como los ‘normales’, producidos en esas enormes prisiones de gallinas. Incluso cuestan casi lo mismo. No hay literalmente ninguna razón para no comprar huevos camperos aunque, ahora que caemos, no estamos realmente seguros de qué significa eso. Pero los animales seguro que viven en bastante buenas condiciones. De hecho, ¡compremos los pollos de granja también!

De acuerdo con la ley, la definición de ‘de granja’, es que los pollos criados por su carne “tienen acceso al exterior”. Ok, eso no es tanta libertad como creíamos, y sólo se aplica a los pollos criados por su carne. Pero al menos tienen algo de libertad.

¿Gallinas de granja, camperas...? ¿Seguro?

¿Gallinas de granja, camperas...? ¿Seguro?

El Horror:

Las palabras son poderosas, y ‘de granja’ ['free range'] en su significado original significa sin vallado ni restricciones. Esto dota de sentido a esta expresión de modo que, no importa lo listo que se sea, invoca imágenes subconscientes de gallinas libres, montando pequeños caballos también libres en las llanuras, llevando sombreros de vaquero tamaño gallina y dejando un rastro de deliciosos huevos libres a su paso. Debería haber música de mandolina acompañando la escena.

Pero la realidad es que no hay absolutamente ninguna regulación para el uso del término ‘de granja’ para cualquier otra cosa que no sean pollos criados por su carne. Incluso tu chocolatina podría ser ‘de granja’ sin importarle al gobierno.

La industria sabe esto perfectamente y nos hace entusiasmarnos con el mito ‘campero’, incluso aunque en realidad una gallina viva en casi la misma prisión que las que lo hacen en baterías de jaulas, excepto que su vida tiene lugar en la ducha de la prisión, más que en la celda.

Las advertencias sobre este mito están creciendo lentamente, pero no son suficientes para contrarrestar el fenómeno global. En Europa se planea prohibir la producción en celdas en 2012. ¿Adivinan cómo será el sistema que lo sustituya?

1. Reclamos saludables engañosos

Nueces que reducen el riesgo de problemas cardiacos, yogures que mejoran la digestión y evitan enfermedades, alimentos infantiles que evitan a su bebé tener dermatitis atópica. Productos como estos están por todas partes hoy en día, y tenemos que admitir que es difícil ver los efectos. En cualquier caso, comemos yogures, ¿así que por qué no hacer lo mejor para nuestra barriguita?

Simplemente no podemos dejar de preguntarnos de dónde surgieron repentinamente estos alimentos mágicos. Un día tus cacahuetes eran cacahuetes y al siguiente, todo eran trastornos coronarios por aquí y reducir ataques al corazón por allá. ¿Tal vez los científicos alimentarios habían tenido un día realmente productivo?

O, por supuesto, podría ser que estábamos siendo engañados de nuevo.

Alimentos-medicamento: ¿son necesarios?

Alimentos-medicamento: ¿son necesarios?

El Horror:

La gran mayoría de reclamos publicitarios saludables usan tecnología más antigua de la que imaginamos: el antiguo arte del engaño. Los ‘efectos saludables’ de los yogures maravilla y la mayoría del resto de productos con supuestos beneficios médicos para la salud pueden ser desacreditados completamente con facilidad. De modo que ¿por qué siguen pudiendo vendernos este rollo?

Todo comenzó en 2002, cuando muchos alimentos ordinarios ganaron de repente superpoderes nunca vistos. Es cuando la FDA aceptó el uso de una nueva categoría de reclamos publicitarios. Fue llamada ‘términos de calificación saludable’ y era básicamente otra lista de patrañas de marketing que las compañías podían usar para que sus productos lograran ciertas cualificaciones. Esto no era nada nuevo. Lo que sí lo era, sin embargo, era que la lista no necesitaba consenso ni pruebas científicas sobre los efectos saludables anunciados.

La expresión ‘no es necesario consenso’ es un modo de decir ‘paga a un tipo en bata blanca lo suficiente para que diga que tu producto es mágico y tomaremos su palabra como verdadera sin importar lo que diga nadie más’. Las compañías lo aplicaron rápidamente. De repente, todos tenían un respetado científico, o seis, y los documentos que publicaban decían cualquier cosa que quisieran usar en sus campañas de marketing y los envases.

No decimos que ninguno de estos productos carezcan de propiedades saludables. Hay suficientes a la venta, pero son difíciles de encontrar tras la constante corriente de reclamos publicitarios engañosos. Vamos, industria alimentaria, simplemente dígannos la verdad. ¿No saben que los comeremos de todos modos? Joder, la gente sigue comprando cigarrillos, ¿no?

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ago 252011
 

Los últimos días han salido a la luz (y los medios les han hecho bastante caso,cosa sorprendente) varias noticias que desnudan las malas prácticas laborales y medioambientales de las mayores empresas textiles del mundo. Zara, H&M, Adidas y más han visto sus cuidadas imágenes salpicadas por la vergüenza de ser descubiertas amparando situaciones laborales de virtual esclavitud o empleando químicos tóxicos prohibidos en la fabricación de sus prendas.

Primero supimos de la investigación que ha iniciado el Ministerio de Trabajo brasileño contra tres talleres que fabrican ropa en exclusiva para Zara por jornadas de trabajo extenuantes, pagos irregulares de salarios, falta de seguridad e higiene en el lugar de trabajo, discriminación étnica e incluso trabajo infantil. No son casos aislados. El pasado mayo, la justicia brasileña liberó a 52 trabajadores bolivianos de una fábrica esclava de Zara. En este artículo de Tercera Información se cuenta todo con detalle. No se convierte uno en multimillonario preocupándose mucho de a quién encarga la fabricación de la ropa, ¿verdad, Amancio?

Luego supimos de la investigación de Greenpeace que descubrió que catorce multinacionales empleaban sustancias tóxicas en la fabricación de su ropa. Los técnicos de la ONG encontraron nonilfenol etoxilato (NPE), una sustancia prohibida en la UE por produce desarreglos hormonales, en dos tercios de las 78 prendas que analizaron y que habían sido recogidas en 18 países diferentes. Las marcas de la vergüenza son Abercombie & Fitch, Adidas, Calvin Klein, Converse, G-Star RAW, H&M, Kappa, Lacoste, Li Ning, Nike, Puma, Ralph Lauren, Uniqlo y Youngor. Aquí, todos los detalles del estudio de Greenpeace.

Y hoy mismo hemos sabido que 284 trabajadores camboyanos han sufrido desmayos esta semana en una fábrica textil de Camboya donde se producen prendas para H&M. Los trabajadores afirman que “sintieron un mal olor que salía de las camisetas” mientras que la policía achaca los desmayos a la “débil” salud de los trabajadores. Lo primero tendría que ver con el mal uso de químicos y lo segundo con las jornadas extenuantes. Sea cual sea la razón, la fábrica ha cerrado temporalmente y, dicen, están investigando lo sucedido.

Los abusos laborales de las multinaciones en las fábricas que subcontratan en países del tercer mundo y en desarrollo no son algo de ahora, como sabemos. Es una práctica generalizada y tan antigua como el capitalismo. La optimización de los beneficios y la competencia empuja a las empresas a contratar al proveedor más barato. Al no ser talleres propios, las marcas se desvinculan de los hechos y fingen ser pilladas por sorpresa. Hipocresía. Ellos saben que caminan sobre el alambre y cuando se caen culpan a la subcontrata, cambian a otra con similares riesgos, y a seguir vendiendo. Recordemos sonados casos como los suicidios en la enorme Foxconn, fabricante de los productos con mejor imagen del mundo, los gadgets de Apple.

Para quien no haya tenido ocasión, recomiendo la lectura del libro ‘No Logo’ de Naomi Klein, la mejor investigación-denuncia de cómo se comportan las marcas en su relación con las fábricas en países en desarrollo. Y en cualquier caso, tomar nota de quiénes ganan dinero a costa del sufrimiento de trabajadores esclavizados no sería mala idea de cara a la próxima compra…

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may 142011
 

Que hoy tengamos que estar celebrando el Día del Comercio Justo es claro síntoma de lo enfermo que está nuestro sistema económico, basado en la hegemonía del comercio injusto. Los países desarrollados y sus multinacionales han creado una estructura comercial en su relación con el resto del mundo que encadena a los consumidores al hiperconsumo a bajo precio y a los países productores a vivir en la semiesclavitud a cambio de seguir siendo proveedores casi a precio de coste de nuestro estilo de vida.

Comercio justo

Comercio justo

En varias ocasiones he comentado en este blog situaciones escandalosas de abusos de poder sobre los países más desfavorecidos, como en el caso del precio oculto de la fruta tropical en Costa Rica, las condiciones de trabajo en las minas de coltán en el Congo , la represión a sangre y fuego de las protestas de trabajadores de Bangladesh que piden salarios justos… Y miles de casos más que todos conocemos.

Esa es la clave. Todos los conocemos. Todos somos conscientes de lo que sucede en las maquilas de Filipinas, en los campos agrícolas de Sudamérica o en las megafactorías chinas de electrónica. Lo hemos oído hasta la saciedad y seguimos consumiendo indiferentes al sufrimiento que hay detrás de los artículos que compramos. Renunciamos a nuestra principal arma en esta sociedad de consumo: la elección de compra. Primamos el precio sobre cualquier otro valor. Los más atrevidos pasan al segundo escalón admisible, la calidad. Pero muy pocos ejercen la responsabilidad de comprar pensando en si en la producción de ese bien se ha utilizado mano de obra tratada y pagada con decencia y si se han cumplido los mínimos medioambientales exigibles.

Sello de Comercio Justo

Sello de Comercio Justo

¿Difícil de saber? No lo crean. Googleen sus dudas y descubrirán cuánto hay escrito sobre el tema. Lean ‘No Logo’, de Naomi Klein. Vean el documental ‘Oro negro’ u otro de los cientos que hay retratando este injustísimo sistema que sostenemos. Ya apenas quedan secretos. Quedan consumidores perezosos.

A eso viene este Día del Comercio Justo. A recordarnos que existen otras maneras de producir que garantizan que los trabajadores han recibido un salario justo. Exactamente tal y como todos exigimos recibir en nuestros países. No neguemos a los demás el derecho a vivir en libertad por el simple hecho de que nuestra cesta de la compra se encarezca. Haga números y verá como no mancharse las manos con la sangre y las lágrimas de millones de familias pobres no va a hacer que su cartera se resienta pero sí ayudará a que se reduzcan la desigualdad en el mundo.

 

Si le interesa el tema, amplíe información: Salarios en el mundo: un desequilibrio que condena a muerte al estado del bienestar

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abr 052011
 

Las familias de 4000 colombianos muertos están al fin viendo llegar el anhelado momento en que se haga justicia y vean a la multinacional Chiquita pagando por sus abominables andanzas en Sudamérica, fruto de las cuales miles de personas fueron asesinadas y un número mucho mayor desplazadas, empobrecidas y obligadas a trabajar en situaciones de extrema injusticia.

La relación de Chiquita con grupos paramilitares colombianos ha sido largamente denunciada desde finales de la década de los 90. En 1998 tuvieron mucha repercusión las informaciones del periódico Cincinnati Enquirer tituladas Los secretos de Chiquita revelados, en que se le acusaba de tráfico de drogas, sobornos a funcionarios, impedir la sindicación de trabajadores, contaminar el medio ambiente, vulnerar las leyes de propiedad de terrenos… Sin embargo, Chiquita ganó la batalla judicial y el periódico tuvo que indemnizar a la multinacional y uno de los periodistas implicados fue despedido.

ChiquitaLas demandas actuales se fundamentan en otra causa de 2007, en la que Chiquita admitió haber tenido relación con el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), usándolo como brazo armado para ‘proteger’ sus plantaciones y trabajadores. En un nuevo ejemplo de pantomima judicial, Chiquita aceptó pagar 25 millones de dólares con la intención de zanjar la cuestión. Pero en realidad abría una puerta a la esperanza para los oprimidos campesinos colombianos. Había confesado que pagó 1,7 millones de dólares a AUC entre 1997 y 2004 y que conocía anteriores pagos a otros grupos. Una curiosidad: en aquel proceso, Chiquita fue representada legalmente por el abogado Eric Holder, que actualmente es el Fiscal General de los Estados Unidos. ¿Ven como al final todos son los mismo?

Ahora, más de cien abogados han confeccionado las demandas para diferentes grupos de víctimas, pero están todos trabajando conjuntamente para plantear un caso gigante contra la compañía. “Éste puede ser el caso de terrorismo más grande de la historia. En términos de muertes, es del tamaño de tres ataques al World Trade Center”, dice Terry Collingsworth, abogado de Derecho Internacional.

Uno de los abogados de las familias colombianas, Paul Wolf, afirma que la involucración de Chiquita con la AUC fue más allá de pagarles por protección, llegando incluso a permitirles utilizar la infraestructura de la multinacional para el transporte ilegal de miles de armas.

En una entrevista en 2009 con Al Jazeera, Ever Veloza, un ex comandante del ‘bloque banana’ de la AUC admitió el asesinato de setenta sindicalistas en 1995: “Una de mis tareas era hacer que la gente trabajara y evitar huelgas. Ya había muchos asesinatos en la zona y ellos quería mantener el control sobre la región”.

Además de los cuatro mil casos que ya han sido registrados, Wolf dice que hay cerca de otros quinientos que aún no ha investigado y que cree que otros abogados también tienen más denuncias pendientes de estudio. De acuerdo con sus estimaciones, unas diez mil personas fueron asesinadas sólo en la región bananera de Uruba en el norte de Colombia.

Acuérdate de mirar de qué marca son los próximos plátanos que compres.

Enlace relacionado:
- El precio oculto de la fruta tropical

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mar 292011
 

Edito: finalmente parece que el temor que la ministra alemana Margit Conrad expresó y que relataba en este post no ha tenido reflejo en la realidad y lo que la UE ha hecho es homogeneizar el marco legal de radiactividad en los alimentos sin contravenir las leyes locales de cada Estado miembro. Muy bien explicado en este post de Ciencias y cosas.

La UE planea aumentar los límites mínimos de contaminación por Cesio de los alimentos para que los productos importados de Japón puedan seguir entrando al mercado europeo, según la denuncia de la ministra de Protección de los Consumidores del gobierno alemán, Margit Conrad, publicada en la web de SWR, la televisión pública del estado alemán de Renania Palatino.

De acuerdo con el proyecto de la UE, verduras, carnes, pescados y cereales podrán contener hasta 1250 bequerelios de cesio 134 y cesio 137 por cada kilo. Este límite es el doble del actualmente vigente en Europa, 600 bequerelios, según el reglamento Euratom, página 17. En Bielorrusia, uno de los países más afectados por el accidente de Chernobil, el límite son 500 bequerelios. El máximo vigente en Japón es de 200.

Éstos son los hechos. Y SWR el único medio que se ha hecho eco de la denuncia de Margit Conrad, médica y socióloga de formación. No he localizado más información ni en español ni en inglés en internet, lo cual es muy sorprendente dada la relevancia de este movimiento de la Unión Europea. Sin embargo, siendo una televisión pública de renombre el medio y una ministra la fuente, la noticia merece ser conocida y, si procede, un desmentido por parte de la UE. Pero el silencio es absoluto, como suele suceder con todo lo que rodea a las decisiones tomadas por ese inexplicablemente desatendido gobierno de Europa.

De confirmarse que la UE va a duplicar el nivel de cesio aceptable en alimentos, estaría supeditando la seguridad alimentaria y la salud de los europeos a la estabilidad de las relaciones comerciales con Japón. Los mercados venciendo una vez más al derecho de los ciudadanos.

Los efectos del cesio radiactivo sobre la salud no son fulminantes salvo exposición continuada a altas dosis. Qué puede suceder si se ingieren asiduamente alimentos con un nivel superior a 1000 bequerelios por kilo, lo desconozco. Pero si hasta ahora los límites estaban en la mitad o menos, o los legisladores estaban siendo excesivamente prudentes… o ahora están jugando a la ruleta rusa con nuestra salud.

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mar 202011
 
Día sin carne 2011

Día sin carne 2011

El día 20 de marzo se celebra el Día sin carne en el mundo. Un momento perfecto para recordar por qué pasarse a la dieta vegetariana es una elección llena de ventajas. Vía AnimaNaturalis.

1. Evita comer carne y lácteos

Evitar la carne y los lácteos es una de las más simples y mejores maneras de reducir tu consumo de grasa. Los animales de granja son deliberadamente engordados para aumentar las ganancias de la empresa. Comer carne y lácteos incrementa tu ingesta de grasa, y con ello, los riesgos a la salud asociados a su consumo. Ten en cuenta que la mantequilla es un 100% grasa, el queso cheddar contiene un 74% de grasa, la leche entera un 50% de grasa y las descremadas, entre un 20 a un 30% de grasa. El Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM) nos enseñan que: “Los alimentos con un alto contenido de proteínas, particularmente los productos de origen animal, generalmente presentan también un alto contenido de grasas. Incluso los cortes de carne “magros” tienen mucha más grasa que la que necesita un cuerpo saludable. Y ningún producto de origen animal tiene fibra. La grasa de las comidas se convierte fácilmente en gr asa corporal. Sólo 3% de las calorías de las grasas se queman en el proceso de conversión y almacenamiento. Las grasas son el tipo de alimento que tiene mayor efecto sobre las grasas corporales.
Fuente: PCRM

2. Piensa en los mataderos

Cada minuto de cada día laborable, miles de animales mueren en los mataderos. Somos responsables de su vida y de su muerte si pagamos a alguien que termine con sus vidas: lo único que los animales tienen.

Como nos informa Compassion in World Farming: “La matanza de animales se refiere a la matanza de animales “criados para consumo humano”, incluyendo las “matanzas de emergencia” y la matanza de los animales “excedentes”. Para el consumo industrial, la matanza se lleva a cabo en mataderos especializados en aniquilar grandes cantidades de animales por día (un matadero de pollos de alto rendimiento mata a más de 9.000 aves por hora). En entornos menos comerciales, los animales son matados en la misma granja o en mataderos más pequeños. En 2007, más de 54 millones de pollos y cerca de 2,5 millones de mamíferos (cerdos, cabras, ovejas, vacas, terneros) fueron matados para consumo humano en todo el mundo. Estas cifras no consideran los animales matados como excedente (los pollos de sexo masculino en la industria de los huevos, y los terneros en la industria lechera), ni los animales matados por “emergencia” a causa de brotes infecc iosos o enfermedades (cientos de miles de aves fueron muertas en 2007 por la gripe aviar, y sólo en Gran Bretaña se mataron 2 millones de vacas tras el brote de la enfermedad de las “vacas locas”).”

Fuente: Compassion in World Farming

3. Evita las intoxicaciones

Hay millones de casos de intoxicaciones alimentarias registrados cada año. La gran mayoría son causadas por comer carne y subproductos animales. Las infecciones alimentarias son muy comunes. La Org. Mundial de la Salud (OMS) señala que son generalizadas y representan un problema de salud pública creciente, tanto en países pobres como desarrollados. Millones de personas cada año enferman por causa de bacterias consumidas en los alimentos: salmonellosis y campilobacteriosis que causan fiebre, diarrea, dolor abdominal, malestares y náuseas. También la brucelosis, la E-coli, tenias, toxoplasmosis, triquinosis, o enfermedades mortales para los humanos como la Encefalopatía Espongiforme Bovina (o enfermedad de las “vacas locas”).

La incidencia global es difícil de estimar, pero en países industrializados el porcentaje de población que sufre infecciones alimentarias por año es de aprox. un 30%. La industrialización de los mataderos y el ritmo frenético de la matanza y el despiece de los animales -para cumplir con la productividad deseada- provoca preocupantes prácticas, como accidentales contactos de los músculos despiezados con el contenido estomacal o estiércol de un animal portador de bacterias o virus. Un estudio nacional publicado por el Min. de Agricultura de EE.UU en 1996 reveló que el 7,5% de las muestras de carne picada de vaca (para hamburguesas) recogidas en los mataderos estaban contaminados de Salmonella; el 11.7% de Listeria monocytogenes; el 30% de estafilococo áureo y el 53,3% de clostridium perfringens. “Nationwide Federal Plant Raw Ground Beef Microbiological Survey, August 1993-March 1004″ USDA, Food Safety and Inspection Service, Science and Tec hnology, Microbiology Division, abril 1996. En Schlosser, E.: “Fast food nation: ¿quiere una ración de mentiras con su menú?”, Ed. Random House Mondadori, Barcelona, 2007, P. 264.

Fuente: OMS

4. La carne no aporta nada

La carne no contiene absolutamente nada -proteínas, vitaminas ni minerales – que el cuerpo humano no pueda obtener perfectamente de una dieta vegetariana.

Los amino-ácidos en las proteínas de nuestra dieta los usamos para hacer músculo y otras proteínas que nuestra cuerpo necesita. Una dieta variada en frijoles, lentejas, granos y vegetales contiene todos los aminoácidos esenciales. Alguna vez se pensó que varios alimentos de origen vegetal debían ingerirse combinados para obtener el valor proteico total, pero investigaciones de actualidad sugieren que no es así. Varias autoridades nutricionales, incluyendo la Asociación Dietética Americana, creen que se pueden satisfacer los requerimientos proteínicos fácilmente, consumiendo una gran variedad de fuentes de aminoácidos a lo largo del día. Para obtener los mejores beneficios de las proteínas que se consumen, es importante ingerir suficientes calorías para satisfacer sus necesidades de energía. El ejercicio y una dieta moderada en proteínas ayudarán a proteger los huesos. Las personas que ingieren dietas basadas en vegetales y llevan un estilo de vida activo probablemente tienen un menor requerimiento de calcio. No obstante, es importante ingerir alimentos ricos en calcio todos los días. También es importante saber que mantener los huesos fuertes depende más del prevenir la pérdida de calcio que de aumentar su ingesta. Algunas culturas no consumen o consumen pocos productos lácteos e ingieren típicamente menos de 500 miligramos de calcio por día. Sin embargo, estas personas por lo general tienen un bajo índice de osteoporosis. Muchos científicos piensan que el ejercicio y otros factores tienen más que ver con la osteoporosis que la ingesta de calcio.

Fuente: PCRM

5. La carne no es solidaria

La solidaridad también es un buen motivo: de acuerdo al informe 2009 “Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria” de la Org. de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), África y Asia albergan 817 millones de personas en estado de “inseguridad alimentaria”, es decir, personas que ingieren tan sólo la cantidad mínima de nutrientes para mantenerse con vida. Cada noche, cuando se acuestan, no tienen la certeza de que tendrán comida suficiente al día siguiente. Un 38% de los países africanos y un 21% de los asiáticos necesitan asistencia exterior para recibir alimentos, ya sea por déficit de producción, malas cosechas, catástrofes naturales, problemas de organización internos, etc. Estos países son productores de cereales que alimentarán los estómagos de los animales que se comerán en el primer mundo.

Fuente: FAO

6. ¿Sabes lo que comes?

¿Sabes lo que estás comiendo?: muchas veces la “carne” puede incluir la cola, cabeza, pies, el recto o la médula espinal de los animales que matan. Muchos subproductos animales están presentes incluso en productos que ni remotamente imaginarías que tienen trozos de animal. La gelatina, por ejemplo, es una forma hidrolizada de colágeno animal. Este colágeno se extrae de una mezcla de piel sin curtir, cartílagos, huesos, orina, orejas, etc. La morcilla es una mezcla de sangre, grasa y especias envuelta en intestinos; y muchas veces el “paté” se elabora con descartes de vísceras y trozos sobrantes de carnes y subproductos de todo tipo de animales, que se rellena de harina y conservantes.

Fuente: Herbert Gareis; Reinhard Schrieber (2007). Gelatine Handbook: Theory and Industrial Practice. Weinheim: Wiley-VCH. ISBN 3-527-31548-9; Jaine, T. and Davidson, A. (2006). The Oxford companion to food, OUP. ISBN 0-19-280681-5

7. Evita comer huevos

Porque los huevos no son tan inocentes como parecen: cada día, decenas de miles de pollitos macho de un día de edad mueren porque no serán capaces de poner huevos. No existen leyes que regulen cómo deshacerse de estos inocentes “despojos” de la industria del huevo, por lo que los pollitos son aplastados, asfixiados o echados vivos a los cubos de basura. Cuando son incinerados, sus cenizas se usan como aditivo para alimentación animal. Otros terminan convertidos en paté, molidos cuando aún están vivos. ¿Continuarás financiando esta tortura?

Fuente: Mercy For Animals

8. Copiar la ruta del enlace

El dolor y la muerte: los animales asesinados en los mataderos mueren solos, maltratados, aterrorizados, en la tristeza y el dolor. Desde que nacen en la granja industrial, hasta que alcanzan el tamaño-peso adecuado para ser convertidos en carne (de 36 a 45 días para los pollos, 6 a 8 meses para los terneros y cerdos, 12-18 meses para las gallinas “ponedoras”, 18-25 meses para las vacas “lecheras”) los animales viven confinados, casi inmóviles, rociados con antibióticos, alimentados con hormonas, son mutilados para evitar que se hieran producto del hacinamiento, etc. En este proceso y en estas condiciones, los animales viven en gran sufrimiento físico y estrés psicológico, sin ver la luz del sol y apenas comportándose de acuerdo a lo que dicta su naturaleza. Los animales, como los humanos, sienten dolor, son seres sociales, sienten afecto y establecen relaciones amistosas. Las condiciones de explotación, hacinamiento, transporte y sacrificio de los animales hoy, los consideran sólo como cosas rentables.

Conococe cómo vivieron los animales antes de llegar a tu plato en este breve vídeo.

9. Pierde peso

Para lucir sano, radiante y esbelto: es más fácil bajar de peso y mantenerse en el peso adecuado si llevas una dieta vegetariana. Tal como nos recomienda el Comité de Médicos para la Medicina Responsable (PCRM): “cuando te alimentas en base a vegetales, frutas, granos enteros y frijoles, perder peso es muy fácil. Y con ello se obtiene una mejoría importante en los niveles de colesterol, presión arterial , azúcar en la sangre y muchos otros aspectos importantes para la salud. Hay que seguir unas pautas simples: eliminar los alimentos con alto contenido de grasa, y aumentar el consumo de fibra. El ejercicio físico también ayuda. Los ejercicios aeróbicos aceleran la descomposición de la grasa y aseguran que no se pierda masa muscular. Los ejercicios anaeróbicos de tonificación y el levantamiento de pesas ayudan a endurecer los músculos y a incrementar la masa muscular. El reto es encontrar actividades divertidas y adaptables a cada estilo de vida.”.

Fuente: PCRM

Fuente: AnimaNaturalis

10. Monopolio de la carne

Por el fin de los monopolios y el abuso: las multinacionales que producen y controlan las semillas y los agroquímicos, también son dueñas del ganado, los mataderos, el marketing y los canales de distribución para asegurarle al mundo las bondades de comer carne de animales alimentados con cereales. Las campañas de venta y la publicidad en los países en vías de desarrollo venden la idea que comer carne de animales alimentados con cereales aumenta el prestigio del país. Como asegura la revista “Farm Journal”: “Agrandar y diversificar el abastecimiento de carne parece ser el primer paso para cada país en vías de desarrollo. Todos comienzan instalando granjas de pollos y huevos -la manera más barata y rápida de producir proteína animal. Entonces, tan rápido como su economía lo permita, ascienden en la “escala de las proteínas” hacia la producción de cerdo, leche y lácteos, al ganado alimentado con pastos, hasta llegar finalmente al ganado alimentado con cereales.”

Las consecuencias sociales de este tipo de alimentación fue dramáticamente ilustrado en 1984, cuando en Etiopía miles de personas murieron de hambre. El público desconocía que, al mismo tiempo, Etiopía estaba usando su tierra para producir semillas de algodón, lino y rape para exportar al Reino Unido como alimento para el ganado. Actualmente, millones de hectáreas de tierra en países pobres están siendo usados exclusivamente para alimentar al ganado de Europa. La deforestación del Amazonas es uno de sus oscuros ejemplos: un 70% del terreno se ha transformado en pradera para alimentación de ganado.

Fuente: Caufield, C.: “A Reporter at Large: The Rain Forests”, en: Rifkin, J.: “Beyond the Beef. The rise and fall of the Cattle Culture”. Plume, New York, 1993. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

11. Piensa en el medio ambiente

Por el medio ambiente: la ganadería genera más emisiones de dióxido de carbono que la industria del transporte. El reporte de la FAO “Livestock Long Shadow” del año 2006 señala además que la ganadería no sólo contamina el aire, sino también la tierra y los depósitos de agua subterránea. El sector ganadero produce un 9% del CO2 derivado de las actividades humanas, pero además genera un porcentaje mucho mayor de otros gases de efecto invernadero: 65% de óxido nitroso, un 37% de toda la producción de gas metano, y un 64% de amoniaco, que contribuye a la acidificación de la lluvia. Todos estos gases son producto del estiércol, los desechos y los gases intestinales de los animales. Con la mayor prosperidad y la asunción de valores occidentales en todo el mundo, las personas consumen más carne y más lácteo s que nunca en la historia: la producción mundial de carne se estima en unos 229 millones de toneladas. De seguir el ritmo de consumo actual, esta cifra se verá duplicada a 465 millones de toneladas en 2050, mientras que los lácteos subirán desde los 580 a las 1043 millones de toneladas en el mismo lapso. ¿Seguiremos pagando para consumir productos que no necesitamos, y que tanto mal hacen al planeta?

Fuente: Ecosofía. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

12. Problema del agua

Nos quedaremos sin agua: la escasez mundial de agua dulce está siendo agravada por la cría de animales. Y los productores de carne son los mayores contaminadores de agua, pues contribuyen a la polución, degeneración y eutrofización** de los cursos de agua. Los mayores agentes contaminantes del agua son los desechos animales (estiércol y orines), antibióticos y hormonas, los químicos para el teñido y curtido de los cueros, y los fertilizantes y pesticidas usados para pulverizar los campos de cereal y grano. El reporte de la FAO “Livestock Long Shadow” del año 2006 considera a la ganadería como la principal fuente de contaminación por fósforo y nitrógeno en en el mar del Sur de China, contribuyendo por tanto a la pérdida de biodiversidad en el ecosistema marino.

Y es que las cantidad de agua que se requieren para producir carne y lácteos son alarmantes: 4.500 litros de agua para producir un corte de 300 gr. de carne de vaca; 1.170 litros de agua por la misma porción de pollo; 200 litros de agua para producir 1 huevo. Se necesitan también 1.000 litros de agua para producir 1 litro de leche, y 5.000 litros de agua para producir 1 kilo de queso. ¿Continuarás alimentando esta cadena de polución y egoísmo?

** La “eutrofización” es el incremento de sustancias nutritivas en aguas dulces de lagos y embalses, que provoca un exceso de fitoplancton. Como las granjas industriales desechan detritus, contaminan las aguas con el exceso de nutrientes y hormonas que los animales desechan.

Fuente: Chapagain, A.K.; Hoekstra, A.Y.: Huellas del Agua en las Naciones. Investigaciones sobre el valor del agua, Serie Nº 16, UNESCO-IHE, Delft, Holanda, 2004. Informe FAO: “Livestock Long Shadow” (en inglés).

13. Piensa en tu salud

Si consumes carne y lácteos, consumes las hormonas sintéticas con que se alimenta a los animales para hacerlos crecer y ganar peso rápidamente. En el caso de las vacas lecheras, las hormonas se usan para incrementar la producción de leche; y todo esto sólo aumenta la rentabilidad de la industria cárnica y láctea. Al comer carne y lácteos también consumes los antibióticos, pesticidas y otros químicos que se mezclan con la comida de los animales.

Nadie sabe el efecto que las hormonas tienen sobre tu salud pues aún no existen estudios de largo plazo que exploren esta relación, sin embargo, algunas hormonas esteroides sintéticas que se agregan a la alimentación animal aumentan el riesgo de sufrir cánceres: el DES (dietilestilbestrol) se asocia al cáncer vanigal, y el estrógeno al cáncer de mama. En países desarrollados como Canadá o Estados Unidos continúan su uso. Sólo allí el 55% de todos los antibióticos producidos por la industria son suministrados a los animales y el porcentaje de infecciones por estafilococos resistentes a la penicilina pasó de 14% en 1960 a 91% en 1988. A pesar de que la Unión Europea ha prohibido el uso de hormonas de crecimiento en los animales, si que se han desatado varias alarmas de seguridad alimentaria al encontrar hormonas y otros contaminantes en la cadena de producción de carne o leche. Y todo eso, lo comes tú y se lo das a tu familia.

Fuente: Gandhi, R., Snedeker, S.: “Consumer Concerns About Hormones in Food”. Fact Sheet #37, June 2000, Program on Breast Cancer and Environmental Risk Factors in New York State. Comité de Médicos por una Medicina Responsable (PCRM): Proyecto Cáncer.

14. No quieres enfermar

Porque no quieres enfermar: las siguientes enfermedades son más comunes entre los consumidores de carne, leche y grasas de origen animal: anemia, apendicitis, artritis, cáncer de mama, colon y próstata; estreñimiento, diabetes, cálculos biliares, gota, hipertensión arterial, indigestión, obesidad, hemorroides, varices y derrames cerebrales, entre otras. Los vegetarianos visitan al hospital un 22% menos que quienes comen carne y por estancias más cortas. Los vegetarianos tienen un nivel de colesterol en la sangre al menos un 20% menor que quienes comen carne y esto reduce los riesgos de ataques al corazón y diferentes cánceres de forma considerable. Porque siempre será mejor prevenir que curar, avanza hacia una dieta libre de carne, lácteos y huevos!

Fuente: Physicians Committee for Responsible Medicine: “Analysis of Health Problems Associated with High-Protein, High-Fat, Carbohydrate-Restricted Diets Reported via an Online Registry”, 2004.; China Project

15. La carne es poco eficiente

Porque es poco eficiente: la producción de carne y lácteos es ineficiente desde el punto de vista energético. Todos los animales usan la energía de la comida para moverse, mantener su temperatura y su funcionamiento fisiológico. Esto significa que sólo un pequeño porcentaje de la energía obtenida del pienso es convertida en carne o lácteos. Dicha eficiencia puede ser medida en términos de la tierra que se requiere para producir una caloría cárnica. El químico G. Tyler Miller ha diseñado una simple cadena alimenticia para ilustrar cómo operan las leyes de la energía en la criaturas vivas. La cadena está formada por pasto, saltamontes, ranas, truchas y humanos. Cuando el saltamontes come pasto, y la rana se come al saltamontes, y la trucha se come a la rana, etc. existe pérdida de energía. En el proceso de devorar a la presa, dice Miller, “cerca de un 80-90% de la energía se devuelve al medio ambiente en forma de calor”. Sólo entre un 10 a un 20% de la energía devorada permanece en los tejidos del predador para transferirse a la siguiente etapa de la cadena”. Luego suma el número de cada especie requerida para mantener a las siguientes especies vivas: “se requieren 300 truchas para mantener a un hombre por un año. La trucha, en cambio, debe consumir 90.000 ranas, que deben consumir 27 millones de saltamontes que viven de 100 toneladas de pasto.” Para el caso de las vacas, sólo un 11% de lo que comen se convierte en carne, y el resto se quema como energía en procesos metabólicos, excreción y absorción en partes del cuerpo que no son comestibles (pelo, huesos, etc.). Como señala David Pimentel: “la proteína para alimentar al ganado es ineficiente, el animal produce menos de 50 kilos de proteína tras consumir 790 kilos de proteína vegetal”.

Fuente: Rifkin, J., “Beyond the Beef. The rise and fall of the Cattle Culture”. Plume, New York, 1993; Vegan Society

16. Deberías pagar más

Pagas poco, pero deberías pagar más: el bajo precio de venta de la carne tiene costos ocultos que todos los contribuyentes pagamos muy alto. No es más barato producir carne que vegetales: lo que sucede es que la industria cárnica está subvencionada por los gobiernos locales y supranacionales (en el caso de la Unión Europea), por lo que el precio que paga el consumidor es mucho menor del que debería pagar en realidad; pues evaden una serie de costos que nos afectan a todos: contaminación de agua, del aire y la tierra, virus y bacterias zoonóticas resistentes a los antibióticos, las enfermedades alimentarias, pérdida de biodiversidad, tala de bosques, emisiones de CO2 al medio ambiente, el petróleo utilizado en el transporte (del pienso, los animales, la carne, los insumos industriales) que también está subvencionado, etc.

Fuente: Salatin, Joel: “Everything I Want to Do Is Illegal”. Chelsea Green Publishing, 2007. Dossier “Stop EU subsidies to liverstock industry”, Nutrition Ecology International Center.

17. Los animales sufren dolor

Los animales sufren dolor y miedo, tal como las personas. ¿Te gustaría pasar tus últimas horas encerrado en un camión, con cientos de otros animales aterrorizados y cruelmente empujados a una cámara empapada de sangre y olor a muerte? Cualquier persona que come carne aprueba y apoya esta industria que se cobra la vida de un animal cada tres segundos. Nunca en la historia hemos desarrollado una industria y un conocimiento técnico tan avanzado para hacer morir a tantos seres vivos, de una manera tan fría y calculada. Y aunque nos guste pensar que las leyes existen para proteger a los animales del dolor y del maltrato, nada está más lejos de la realidad. Cada vez que se instalan cámaras de vigilancia en granjas, camiones de transporte y mataderos, podemos ver que los animales son tratados de cualquier manera menos con respeto y consideración porque es un ser que siente. ¿Seguiremos pagando para que otros torturen a los animales, por product os que ni siquiera necesitamos? Mejor comencemos a ver a los animales como lo que realmente son: compañeros en la intrincada red de la vida sobre la tierra.

Documental: “La vida emocional de los animales de granja”.

18. Ahorra tu dinero

Reduce los costos de tu factura médica: alimentarte sin lácteos, carne ni huevos mejorará ostensiblemente tu salud, ayudándote a prevenir enfermedades. Si practicas la medicina preventiva, alimentándote de manera más sana, haciendo ejercicio regularmente y dejando el tabaco, es seguro que tus facturas médicas se reducirán. Como nos revela un estudio hecho por médicos del PCRM: “Si asumimos que del 22% al 68% de los costes de tratamiento de hipertensión pueden ser atribuidos al consumo de carne, los costes médicos anuales correspondientes son de $2.8 a 8.5 mil millones de dólares del dinero público (…) Se estima que el exceso de coste de medicamentos atribuidos al consumo de carne son de $16.5 mil millones en dólares de 1992. (…) Los costes resultantes para desórdenes músculo-esqueléticos atribuidos a la obesidad son de $4.4 mil millones. Además, los costes médicos combinados atribuidos al tabaco y al consumo de carne excedieron los costes previstos para proveer cobertura medica para todos los estadounidenses no asegurados que participaron del estudio.” Similar es la situación en Alemania, donde de los 156 mil millones de euros que se gastaron en atención de salud el año 1990, un 15,5% (24.166 millones) fueron directamente causados por enfermedades alimentarias. Entre un 8% a un 16% de estos costos fueron causados por el consumo de carne; una porción de 1,2% a 2,5% en el coste médico total. Los costos indirectos son 18,5 mil millones de euros.

Fuentes: Barnard, N., Nicholson, A., Howard, J.L.: “Los costes médicos del consumo de carne” (PCRM); Proyecto daNUbs EVK1-CT-20000-00051, entrega 9.2 – 9.3, Reporte final IFIP.

19. Aumenta tu capacidad física

¡Puedes ser un deportista vegetariano!: los especialistas en medicina deportiva no encuentran muchas diferencias entre el rendimiento de los deportistas vegetarianos y los omnívoros, ni en la capacidad aeróbica, anaerobica ni en la resistencia. Como nos indica la Dra. Yolanda Vázquez Mazariego, directora de la Revista Sport Life: “la energía que necesitan los músculos es de origen vegetal: la glucosa es la gasolina que mueve la vida, y la glucosa se encuentra en los alimentos ricos en carbohidratos como la pasta, cereales, arroz, pan, patatas, verduras, frutas, etc. El músculo guarda esta energía en forma de glucógeno en el hígado, músculos y en las células para disponer de glucosa durante el movimiento. Cuando se acaban las reservas de glucógeno, por ejemplo al hacer ejercicio durante más de 30 o 50 minutos, se recurre a las reservas de grasas para conseguir energía, por eso se recomienda hacer ejercicio de baja intensidad durante más de una hora para perder peso. Si comparas la energía, los alimentos animales son básicamente proteínas y grasa, frente los alimentos vegetales que son ricos en carbohidratos o azúcares y por tanto, ayudan a mantener las reservas energéticas a los deportistas. Por eso la pasta es el alimento más habitual de los atletas, aporta energía sin grasas y recarga el glucógeno de los músculos antes del ejercicio”. Muchos de los atletas más exitosos del mundo son vegetarianos. Los más reconocidos son el velocista Carl Lewis, ganador de 9 medallas de oro olímpicas, que reconoce seguir una dieta vegana durante los periodos de preparación; o la tenista retirada Martina Navratilova. Y en España también tenemos a los triatletas Eneko y Hektor Llanos, hermanos, veganos e “iron-men”.

Fuentes: ¿Es compatible ser vegetariano y deportista?; Entrevista a Iñigo Mujika, entrenador de Eneko Llanos.

20. Siéntete orgulloso de ti mismo

Ésta razón la añado yo, basada en mi experiencia. Superar todos los inconvenientes de adoptar la dieta vegetariana no es, reconozcámoslo, tarea sencilla en nuestra sociedad. Pero mantener tus convicciones e ideales por encima de la diosa comodidad no tiene precio.

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feb 282011
 

Como parece que el gobierno acaba de descubrir las bondades del ahorro energético (qué pena que haya perdido tanto tiempo y que el motivo sea el dinero y no luchar contra la contaminación), me permito sugerir cinco ideas sencillas, baratas y razonables. Ahí van:

  1. Obligación de usar congeladores cerrados en centros comerciales
  2. Cada vez son más los supermercados e hipermercados que incorporan este tipo de congeladores sustituyendo a los de formato abierto, pero aún quedan muchos que se resisten a hacerlo. Antes la prioridad era dar fácil acceso al consumidor para coger los productos, temían que añadir puertas reduciría la compra. Para evitar esa duda, una ley que obligue a usar estos congeladores cerrados eliminaría las dudas sobre lo que la competencia está haciendo y no sentirse perjudicado. Además, acabaría con el frío que sufrimos los compradores cuando caminamos por esos pasillos de congelados…

  3. Obligación de tener puertas cerradas en comercios para evitar fuga climatización
  4. Con el miedo de disuadir la entrada de compradores, los comercios habitualmente tienen sus puertas abiertas de par en par, de modo que el sistema de climatización tiene que hacer un gasto extraordinario para luchar contra la situación meteorológica exterior. Es un dispendio de energía inútil pero que, al igual que en el caso anterior, los comercios prefieren sufrir antes que sufrir una desventaja con sus competidores. De nuevo la legislación debe eliminar las dudas y obligar a todos a cerrar sus puertas.

  5. Sistema de alumbrado público que ilumine exclusivamente hacia abajo
  6. Es una reivindicación histórica pero que los políticos se niegan inexplicablemente a implementar. Utilizando farolas con diseños adecuados, con menos potencia se puede conseguir la misma eficacia, manteniendo las calles igualmente iluminadas. Con esta medida se acaba además con la contaminación lumínica que nos ha privado de las noches estrelladas en las ciudades. Todo ventajas. Es inexplicable que los nuevos barrios de las ciudades sigan instalando farolas de modelos ineficientes.

  7. Limitar la potencia que pueden tener los rótulos luminosos de los comercios en horarios de cierre
  8. Mientras están abiertos, es lógico que las tiendas hayan de llamar la atención. Pero no es aceptable que mantengan las luces a toda potencia cuando están cerrados. Si bien no es exigible el apagón total por varias razones, sí es sería lógico que pudiera reducirse al 50% por ejemplo. Un buen puñado de vatios que ahorraríamos.

  9. Impulsar el transporte ferroviario de mercancias
  10. España es el tercer país de Europa con menor cuota de transporte ferroviario de mercancías. Sólo un 4,1% del transporte terrestre se realiza en tren, cuota a la que se ha llegado con caídas continuas desde 1997. Hay un plan en marcha para lograr este objetivo. Esperemos que funcione, porque el transporte por carretera es una fuente de contaminación y gasto de combustible que debe ser reducido.

Se aceptan sugerencias.

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