Aquí están las 50 obras hechas por diseñadores e ilustradores críticos con las corridas de toros y que buscan hacernos reflexionar sobre la mal llamada fiesta nacional en la exposición ‘Vivan los toros. Cartells per a la reflexió’, que puede ser visitada en el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València (UV). (Aquí te puedes descargar los carteles en alta resolución)
Se hace llamar Blu y lleva años creando espectaculares murales en fachadas de edificios de todo el mundo. Inquietantes, sobrecogedoras, bellas, subversivas… todo tipo de calificativos se adaptan a sus obras. Además, Blu graba en vídeo el proceso de creación de sus murales y los monta con la técnica time-lapse de modo que en unos segundos podemos ver el trabajo que le ha llevado horas o incluso días. Simplemente espectacular.
COMBO a collaborative animation by Blu and David Ellis (2 times loop) from blu on Vimeo.
Algunos ejemplos de sus murales:
- México
- Barcelona
- Berlín
- Belgrado
- Grotaglie
- Rovereto
Si quieres saber más de Blu, ver toda su obra o incluso hacerte con alguna reproducción para tu casa, entra en su página oficial.
A la velocidad que se suceden los cambios en nuestra sociedad es toda una osadía imaginar cómo será el mundo dentro de un milenio… ¡si es que seguimos por aquí! Sin embargo, un artista digital llamado Radoslav Zilinsky se ha puesto manos a la obra creando esta imagen tan impresionante. (Haz click sobre ella para ver una versión en altísima resolución).
En su creación, Zilinksky plantea dos sociedades radicalmente opuestas pero conviviendo ‘puerta con puerta’. Por un lado, un entorno hipertecnológico, alejado de la naturaleza y refugiado tras sus torres de cristal y acero. En él no hay seres humanos visibles, pero queda patente que es una sociedad que se autosatisface, que ha alcanzado un grado de desarrollo científico que les hace invulnerables y les dota de un gran bienestar y comodidades.
En la parte opuesta, en realidad al otro lado del río y separados por una infranqueable empalizada de la anterior sociedad, están los que han renunciado a las comodidades artificiales y se han entregado a la vida natural. En un marco explícitamente tribal, los seres humanos, aquí sí los hay y en abundancia, se entregan a tareas primarias, tales como la pesca, la danza, la agricultura… Su mundo está hecho exclusivamente de madera, paja… materiales procedentes de la naturaleza.
Y ambas sociedades viven en paz. La todopoderosa no intenta imponer su visión de cómo debe ser el mundo a la otra. Y ésta vive sin envidiar las comodidades de la anterior. Todo un ejemplo de convivencia intercultural tan lejos de la realidad que vivimos un milenio antes, cuando los sistemas colisionan frontalmente como si sólo pudiera existir uno.
Si pudieras elegir, ¿en cuál de las dos sociedades que propone Zilinsky vivirías?
























































