La publicación de la web del proyecto Marca España nos ha permitido saber al fin qué era esa ocurrencia del gobierno que fue anunciada a bombo y platillo, luego aparcada, redefinida y que finalmente ha visto la luz con un tufillo indisimulado a revival del fallido y enterrado Esto solo lo arreglamos entre todos.
La web es una glosa de las virtudes de España con mil triquiñuelas, medias verdades y omisiones, como corresponde a toda campaña de marketing. Pero hay un par de aspectos que me han producido indignación.
Por un lado, lo que motiva el título de este post. La afirmación sin vergüenza de que uno de los tres pilares en los que se debe apoyar el renacimiento de la economía española es “la caída de los costes laborales”. El párrafo dice textualmente:
Pese a las dificultades del momento actual, España es una economía competitiva que, apoyada en su sector exportador, la caída de los costes laborales y la consolidación fiscal, retomará la senda de rápido crecimiento y convergencia con las economías de mayor renta per cápita.
Y es que la devaluación interna se ha convertido en la solución que se oculta tras reformas y recortes. La orientación de todas las medidas del gobierno hacia reducir el poder adquisitivo, la protección del trabajador y la “flexibilidad” del mercado laboral confluyen en la lógica de que para ser más competitivos debemos ser más baratos. Y ese abaratamiento es vía salarios más bajos.
No en vano el propio ministro de Industria se vanagloriaba hace bien poco de que el resurgimiento de la industria automovilística en España se debe a “…fundamentalmente la disminución que se está produciendo en los costes laborales unitarios en nuestro mercado…”.
Ya lo saben. Para estar en el euro debemos cobrar la mitad que los países fuertes del euro. Competir en costes de producción con China, vamos. Marca España.
El otro hecho que me sorprindigna es el alarde de la industria medioambiental en España. La web Marca España insiste en varias secciones (1 y 2, por ejemplo) en lo punteros que somos en generación de energías limpias. Esas mismas a las que se hartaron de vilipendiar y menospreciar en la oposición y a las que una vez en el gobierno han retirado todo respaldo. España debía volver a ser nuclear, decían. Pero a la hora de sacar pecho sí se acuerdan de las renovables.
Y ya el remate es cuando la Marca España destaca lo avanzados que somos en centrales de desalación de agua marina. Como lo oyen. Esa misma estrategia de “producción” de agua que el PP machacó durante años para defender su descabellada política de trasvases entre cuencas se convierte ahora en motivo de orgullo. Ver para creer.
PD: el panfleto propagandístico también destaca como brote verde el ITC (Índice de Tendencia de la Competitividad): “Un dato muy positivo de cara a la recuperación de la economía española y es un signo de que las reformas emprendidas van por el buen camino”. Pues resulta que el ITC también disminuyó en 2011, cuando España iba directa al infierno según el gobierno actual, entonces oposición. Vean la nota publicada en la web de la Moncloa en agosto de 2011.










