mar 142011
 

Desde que descubrí esta curiosa web, vivo hipnotizado por el lento pero inexorable avance de sus cifras. Como el mismo ritmo cadencioso del tic tac de un reloj antiguo, podemos ver cuánta gente está naciendo y muriendo en este preciso momento. O asistir a distancia al momento de la salida de la cadena de cada automóvil que se fabrica en el mundo mientras con el rabillo del ojo vemos la enorme velocidad con que se publican nuevos libros. Son las estadísticas del mundo actualizándose ante nosotros.

Worldometers

Worldometers

Hay mediciones que no veremos moverse, como el peso del planeta Tierra (!) y otras que avanzan lamentablemente a velocidad de vértigo, como la cantidad de hectáreas de tierra fértil erosionadas este año. Puede uno casi imaginar la ilusión con que un comprador desembala su flamante nuevo ordenador (¡aproximadamente 10 cada segundo!) o sentir la sed y desesperación de los más de mil trescientos millones de personas en el mundo (y subiendo a gran velocidad) que no tienen acceso a agua potable.

 

El tamaño del mundo y de la Humanidad se nos viene encima ante las abrumadoras cifras en movimiento continuo que nos ofrece Worldometers, haciéndonos sentir minúsculos ante la realidad que nos pasa por encima día a día y ante la que cualquier esfuerzo individual parece tan insignificante. Es la trampa de la infoxicación, como dice el anuncio, que nos aplasta con toda la información del planeta en un instante, involucrándonos en problemas y situaciones frente a las que no podemos hacer nada y ante las que estamos indefensos.

Pero los números siguen creciendo y la hipnosis continúa, ofreciéndonos un horizonte que nos impide mirar a lo que tenemos más cerca.

Share

feb 162011
 

Ha tenido que ser la ley Sinde la que provoque la movilización. Nos han tenido que tocar las descargas para hacer que espabilemos. O quizás ha sido simplemente la gota que ha colmado el vaso. Es irrelevante. La realidad es que algo se está fraguando en internet. Las redes sociales comienzan a difundir un mensaje que comienza a calar: NoLesVotes.

El movimiento ya cuenta con su propio manifiesto, a raíz del cual ha comenzado la acción. Se están creando grupos de acción local para difundir el mensaje y trasladar el propósito concebido online al terreno físico. Su idea es

desarrollar iniciativas ciudadanas mediante la autoorganización de células territoriales independientes, replicables, sin ánimo de lucro y sin exclusividad territorial cuya labor sea la de propagar las ideas del texto de nolesvotes.com y realizar acciones territoriales concretas.

#nolesvotesEs un poco decepcionante que después del expolio a que se ha sometido a las arcas públicas con la excusa de la crisis, de la tomadura de pelo de los rescates bancarios, del abuso de poder de las grandes compañías eléctricas, de la aún sostenida burbuja inmobiliaria, del recorte de derechos sociales, de las promesas inclumplidas, de la galopante corrupción que persiste y parece estar amparada por los partidos, de la privatización continua de los activos públicos,… hayan tenido que ser los derechos en internet los que nos hayan puesto en marcha.

Pero igual vale. Lo importante es que la idea es sencilla, aplicable y podría funcionar. Simplemente, no votes a los de siempre. El movimiento centra su ira en PSOE, PP y CIU, los tres partidos que apoyaron la ley Sinde. Pero podemos extenderla. Lo importante es que demostremos que no somos presos del bipartidismo. Lo relevante es que reclamemos nuestro derecho a decidir quién y cómo queremos que nos gobierne. Que si no nos gustan sus candidatos o sus incumplimientos, podemos cambiar el destino de nuestro voto hacia otros partidos.

Castigar al rodillo bipartidista que mantiene el injustísimo sistema D’Hondt como ley electoral condenando a los partidos minoritarios al ostracismo es nuestra única salida. Debemos ser conscientes de que el voto es la única tarea relevante que nos queda en la democracia actual. Huelgas y manifestaciones han perdido su utilidad. Sólo el cambio colectivo del sentido del voto puede hacer daño a los que se han enseñoreado del poder y lo usan con desprecio por el pueblo.

No te abstengas. No votes en blanco. Simplemente, NO VOTES A LOS DE SIEMPRE. Elige entre el amplio arco de partidos que se presentan en España. Seguro que hay uno que realmente defiende lo que te importa. O que al menos no sepas de antemano que te va a engañar, robar o manipular. Tú eliges.

La organización del movimiento está siendo coordinada por el abogado Javier de la Cueva a través de su twitter (@jdelacueva). Infórmate y actúa.

Share

feb 022011
 

No nos hemos dado cuenta pero ya nos hemos convertido en seres parte orgánica y parte artificial. Lo que sucede es que no lo hemos hecho en el sentido imaginado por los escritores de ciencia ficción. Nuestros resortes mecánicos van por fuera, en forma de teléfonos móviles, ordenadores portátiles, pen drives… Lo queramos o no, en ellos hemos hallado una suerte de segundos cerebros y mediante ellos accedemos a nuestros segundos y terceros yoes, colgados allá en la nube.

La antropóloga Amber Case da en esta breve conferencia una perspectiva nueva sobre la relación del ser humano con la era digital, sobre todo con su representación en el ciberespacio, donde todos somos aún adolescentes, cometemos errores como tales y somos juzgados por otros adolescentes.

Share

dic 252010
 

Se ha vuelto a lucir la ministra González-Sinde con la entrevista de hoy en El País. Vuelve a exhibir las mismas malas formas, la chulería y la ausencia de autocrítica con las que ya nos dejó atónitos tras ser rechazada su ley en el Congreso al responder a la pregunta “¿Ha pensado usted en dimitir?” con un alucinante “Yo no, ¿y usted?”. En esta entrevista nos vuelve a dejar perlas que retratan a una ministra incapaz de entender la dimensión de su responsabilidad y, a mi juicio, claramente sobrepasada por las circunstancias (otra más de estos gobiernos que nos desgobiernan). Pero pasemos a ver qué nos cuenta Sinde.

En primer lugar sorprende lo escueto de sus respuestas, su evidente rechazo a desgranar ideas, a explicar sus argumentos. Apuesto doble contra sencillo a que esto responde al consejo de algún gurú de la comunicación política de Moncloa contratado para no desentonar entre la mediocridad generalizada del gobierno. De las sesenta preguntas, treinta y seis son respondidas con frases que ocupan una línea o menos. Y solo trece le merecen extenderse con argumentos que exceden las dos líneas. Eso es tener discurso. Ahora se entiende mejor el nivel de los díalogos de ‘Mentiras y gordas’.

Resulta divertido también observar los bandazos en su entendimiento de la cosa democrática según las cuestiones se refieren a ella y su gestión o a los ciudadanos y sus deberes. A la vez que afirma que “si dimitiese, significaría que no creo en el proceso democrático”, escupe en la cara del sistema insistiendo, como su adlátere Rubalcaba, en que la ley debe ser aprobada “sin ser desnaturalizada”. Si uno cree en la democracia en primer lugar no intenta colar una ley clave como disposición añadida de otra ley que nada tiene que ver, y a continuación no insiste en que hará lo que sea necesario por revertir el resultado de una votación contraria del Congreso. Sinde sólo especifica la relevancia fundamental de una parte de la ley, justo la más polémica, el ‘puenteo’ de la intervención judicial. Llega a decir que “no sé por qué tiene que haber más jueces”. Realmente ésa es la clave para ella, se le nota. Que la decisión sobre qué es legal o no la tome su comisión, no los jueces. Es decir, que la tome una parte interesada. ¿Por qué? Porque la Justicia ya ha respaldado en innumerables ocasiones la legalidad de las descargas digitales para uso privado.

En cuestiones económicas, me sorprende otra paradoja. Mientras que demoniza a “quienes se ganan la vida con esos negocios paralelos que no tributan a la seguridad social ejerciendo un tipo de economía sumergida que no es el modelo que me parece más interesante en estos momentos de crisis económica”, Sinde responde con un lacónico “Respetaría su decisión” a la pregunta “¿Entiende que Fernando Trueba se declare objetor fiscal?”. Es decir, que un multimillonario se niegue a pagar impuestos le merece respeto. Sin embargo, rechaza que las páginas con enlaces para descargas ganen dinero con la publicidad que contienen, prejuzgando que no tributan a Hacienda con esos ingresos.

¿Pero por qué empezar ahora esta batalla en internet? Según Sinde, “se ha empezado cuando se ha podido y cuando la necesidad social lo ha reclamado”. ‘¿Cuando se ha podido?’ ¿Qué ha impedido empezar antes? Lo desconozco. Napster se popularizó en el año 2000, hace una década. Ahí comenzó todo. Posiblemente nuestros políticos estaban aún comunicándose con el tam-tam. Como para hacerles entender entonces de qué iba esto de internet. Y lo de la ‘necesidad social’ es de traca. Dirá la necesidad de un sector industrial acostumbrado a ser multimillonario e incapaz de imaginar nuevos modelos de negocio. Sinde, ‘lo social’ son las personas, los ciudadanos, esos que miras por encima del hombro. La sociedad no te ha pedido nada, salvo tu dimisión y que nunca más escribas un guión de cine.

¿Y sobre la relación de esta ley con Estados Unidos? Qué tensa se pone Sinde con este tema, pobre. Se la siente escurriéndose, poniéndose de perfil como si estuviera jugando al balón envenenado. Pero logramos deducir que la connivencia de España y Estados Unidos en la obsesión por controlar las descargas digitales es absoluta. Un idilio que les lleva a reunirse con el embajador de otro país para decidir como legislar en España. Una pasión de gavilanes que hace que su corazoncito servil con el imperio se consuma de dolor al ver truncado el regalo de navidad que quería hacerle al embajador usano: “Es una de sus grandes preocupaciones, y la verdad, no creo que estén muy contentos”. Qué lástima.

Y concluyo con mi parte favorita. Sinde sigue la estela de otro gran demócrata, el rey, que le dio este consejo el día de su toma de posesión: “No hay que gobernar según lo que diga la prensa ni la opinión pública. O al menos, no solo en base a eso”. Es decir, en democracia hay que gobernar haciendo lo que a uno le venga en gana. O a lo mejor se refiere a que a quienes hay que escuchar es a los banqueros, a los artistas millonarios que ponen sus domicilios fiscales en otros países para no pagar impuestos o a los jeques árabes con los que nos pegamos unas jornadas de caza de lo más divertidas.

Qué nivelón, Sinde.

Share

nov 242010
 

Sé que ya tiene algún tiempo en la red, pero para muchos, como para mí, este vídeo puede haber pasado desapercibido hasta ahora. Y es que este peculiarísimo búho, el autillo de cara blanca sudafricano, merece ser conocido.

Lo que lo distingue es su espectacular mecanismo de defensa: cuando se enfrenta a una amenaza considerable extiende sus alas y plumaje en una bella postura para aparentar un volumen mucho mayor, pero cuando la amenaza le parece insuperable, consigue transformar su figura de manera espectacular para tratar de ser confundido con una rama… aunque lo que en realidad consigue es ser un clon emplumado del Conde Drácula.

La primera táctica de defensa, en el minuto 0:55; la segunda (hay que verla!), en el 1:55.

Share

oct 232010
 

Un profundo asco. Arcadas incontenibles ante el hedor de las cloacas del sistema, entreabiertas para el gran público por el ya célebre reportaje de Bloomberg (original en inglés/artículo de El País) sobre las desvergonzadas artes de Google para ahorrarse nada menos que el 97,6% de sus  impuestos.

Sí, la empresa buenrollista por excelencia, estandarte del nuevo modelo económico y laboral, utiliza estrategias de evasión fiscal con tanta eficacia o más que el algoritmo de su buscador. Google roba quita así a los países en los que opera la bonita cifra de 3100 millones de dólares. Y es que pese a que su técnica de latrocinio evasión sea legal, no podemos admitir que las multinacionales exploten las premeditadas debilidades del sistema para esquivar el pago de sus obligaciones en los países en los que opera. No podemos asumir que los trabajadores carguemos con toda la responsabilidad de llenar las arcas de los estados mientras que las empresas que generan beneficios multimillonarios no aporten su parte correspondiente para el sostenimiento del sistema.

Y es que si Google ha sido la estudiada y denunciada, lamentablemente no se diferencia en nada del resto de grandes corporaciones. Tal y como afirma un portavoz del gigante online, “las prácticas de Google son muy similares a las de muchas otras firmas globales de varios sectores”.

Por supuesto, para que se puedan hacer estos robos de trucos de magia con el dinero público, hacen falta unos  colaboradores imprescindibles e inesperados: los propios gobiernos asaltados, que permiten sin rubor la existencia de autopistas de lujo a través de las que llevar los botines a los  paraísos fiscales. En el caso de Google, la pobre Irlanda. Así detalla El País la técnica de robo ahorro fiscal:

El desvío de los beneficios comienza cuando compañías como Google venden o licencian los derechos en el exterior de propiedad intelectual desarrollada en EE UU a filiales en países con baja fiscalidad. A las matrices les interesa vender esos derechos lo más bajo posible para no tributar en EE UU por esos ingresos. Google logró el visto bueno de la Hacienda de EE UU a sus precios de transferencia. El grupo licenció su tecnología de búsqueda y publicidad y otros activos intangibles para Europa, Oriente Medio y África a una sociedad llamada Google Ireland Holdings, dueña a su vez de Google Ireland Limited. Esta última filial en Dublín, que emplea a 2.000 personas, concentró el 88% de los ingresos de Google fuera de EE UU en 2009. Llevar los ingresos a Irlanda permite a Google evitar los altos tipos impositivos no solo de EE UU sino también de otros países europeos, entre ellos España. Pero los beneficios no se quedan en Irlanda, porque la filial en ese país paga 5.400 millones de dólares en derechos a Google Ireland Holdings, que se declara gestionada en las Bermudas. El dinero pasa antes por una sociedad holandesa para aprovechar exenciones fiscales. Al final escapa al fisco indefinidamente, aunque en teoría parte de esos beneficios podrían ser gravados al ser repatriados a Estados Unidos.

Y ya está. El dinero de todos ha volado a los bolsillos de unos pocos y a los pobres ciudadanos nos han de subir el IVA un par de puntos para compensar el déficit de los estados. Y habremos de trabajar un par de años más antes de jubilarnos para que las arcas de la Seguridad Social puedan seguir pagándonos la pensión.

Produce rubor recordar las grandilocuentes frases de nuestros próceres en el G-20 anunciando medidas contra los paraísos fiscales, todas olvidadas en el cajón de ‘prohibido mirar’ de los respectivos despachos oficiales.

¿Qué supone para el mundo la existencia de paraísos fiscales? El blog de Ladyverd, que hace un gran análisis de este tema, da las cifras del saqueo:

- 800.000 millones de euros anuales evadidos de los países emergentes
- 125.000 millones de euros menos de ingresos fiscales en los países emergentes
- 30.000 millones de euros es la cantidad que bastaría para erradicar el hambre el en mundo

Asco de mundo, oiga.

Share

jul 102010
 

Internet y la tecnología digital han revolucionado completamente el modo en que trabajamos, nos comportamos, nos entretenemos e incluso socializamos. Es un regalo divino para los estudiantes y una herramienta impagable para profesionales independiente. Pero con toda la información a la que estamos expuestos a diario, nustras mentes están cambiando. Hay un cambio neurológico y científico en el modo en que procesamos esa información y nos comunicamos e interactuamos con los demás, y algunos de los cambios asociados a estos procesos son bastante inquietantes. Estas son 10 maneras en las que la tecnología afecta a tu cerebro:

1. Está cambiando físicamente nuestros cerebros: el cerebro se adapta a las circunstancias para optimizar su rendimiento de acuerdo a las necesidades de cada sujeto. A través de la simulación virtual y otras experiencias tecnológicas alejadas del ‘mundo real’, estamos realmente cambiando la forma de nuestros cerebros, reforzando zonas de la mente que nos facilitan la inmersión digital pero pueden llevar a disminuir la conciencia de identidad e individualidad humanas.

2. El desarrollo mental está en riesgo: hoy en día consumimos cerca de 12 horas de impactos informativos al día, mientras que en 1960 la gente solo consumía 5 horas al día. Los niños están en particular riesgo porque sus mentes no están formadas aún para procesar tal volumen de datos de modo correcto.

3. Puede ser adictiva: por muchas razones, estar ‘enchufado’ puede provocar una seria adicción que interfiere con las actividades diarias, el desarrollo infantil, la vida social, la conversación e incluso la vida profesional y la convivencia en casa.

4. Somos menos capaces de pensar en abstracto y más hábiles para aislarnos del entorno: tal vez por la inmediatez de la información, la sobreestimulación y las aplicaciones multitarea, nuestra habilidad para pensar en abstracto se ha visto muy afectada. En contraposición, somos más capaces de aislarnos de distracciones externas como la música o la televisión mientras procesamos información por otras vías simultáneas.

5. Nuestros procesos mentales se ven alterados: el cambio en la capacidad de atención no es sólo casual sino neurológico. Nuestras conexiones neuronales están viendose afectadas, y somos menos capaces de procesar y recordar la información, incluso aunque estemos constantemente leyendo online.

6. Afecta a nuestra capacidad de leer: ya sean libros o simplemente artículos largos, la lectura se ha vuelto más difícil para muchos internautas a medida que nos hemos ido acostumbrando a recibir información de forma sólo superficial,  sin tomarnos el tiempo para realmente apreciar el fondo de los argumentos expuestos. Esto podría ser fruto de una reducción de nuestra capacidad de concentración o, como opinan otros, que el modo en que pensamos está cambiando y nuestras mentes han desarrollado una ‘cualidad de staccato’, posiblemente porque leer no es un instinto natural: igual que aprendemos a leer, desaprendemos tras años de experiencias online.

7. La comunicación fragmentada lleva a personalidades adictivas y nerviosas: esta escritora comparte su experiencia como usuaria de Twitter: Después de mucho twitear, su cerebro no podía realmente descansar y ella y sus amigas experimentaron síntomas de síndrome de abstinencia. Su concentración se limitaba a 140 caracteres y su capacidad de atención se volvió superficial, perdiendo la capacidad de compartir experiencias profundas.

8. Nuestros cerebros funcionan de modo más primitivo: con tal diluvio de información constante, somos más propensos a reacciones irracionales y entrar en pánico ante correos electrónicos, blogs y otras herramientas online. Nos excitamos demasiado fácilmente, nos sentimos aburridos y vacios cuando no estamos conectados, somos más impulsivos y tendemos a la sobrerreacción.

9. Estamos perdiendo nuestro sentido de orientación y la habilidad para contextualizar: los científicos e investigadores han apùntado un problema con los GPS y otros servicios de direccionamioento como Google Maps: nos dan direcciones a seguir pero no el contexto conjunto de ubicación. Esta carencia de comprensión y personalización o familiaridad nos hace más propensos a olvidar algo o perder parte de la información. Las redes sociales son usadas para resolver el problema pero si contamos con la tecnología como un proveedor unidireccional, perdemos nuestra habilidad para contextualizar.

10. Procesamos la información visual más rápidamente: quienes emplean mycho tiempo leyendo webs, viendo videos o jugando a videojuegos son capaces de procesar la información visual a una mayor velocidad que quienes no lo hacen.

Vía: Onlinedegreeprograms.com

Share

jun 112010
 

La respuesta cambia cada día, tanto porque el petróleo sigue saliendo descontroladamente de la tubería rota en la plataforma Deepwater Horizon como porque los métodos de medición van cambiando y mejorando. Precisamente hoy se ha hecho oficial que la cifra es el doble de lo que se pensaba. Van 6,4 millones de litros de crudo vertidos al océano.

Imagen de 'If it Was my Home' en la que se aprecia el tamaño del vertido de BP comparándolo con Cataluña

Imagen de 'If it Was my Home' en la que se aprecia el tamaño del vertido de BP en el Golfo de México

¿Pero cúanto son 6,4 millones de litros? Aquí es dónde entra en juego esta aplicación online titulada If it Was my Home. En ella puedes colocar la mancha de petróleo sobre cualquier lugar del mundo en un mapa y hacerte una idea de las dimensiones de la catástrofe.

Según afirma el creador, los datos para calcular el tamaño son extraidos de la web de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y se actualizan al menos una vez al día.

En el momento de escribir estas líneas, el tamaño del vertido era similar al de Cataluña, por ejemplo.

Share

may 262010
 
Captura de la aplicación desarrollada por gunn.co.nz

Captura de la aplicación desarrollada por gunn.co.nz

Navegando por la Red he encontrado esta interesante aplicación online que permite entender mejor cómo ‘funciona’ el Sistema Solar. Las órbitas de los planetas quedan a disposición del usuario permitiendo comparar los diferentes movimientos de cada uno de ellos, su perfecta sincronía y las velocidades y direcciones que siguen.

El site permite modificar las velocidades de sus movimientos para apreciar con claridad cómo interactúan tanto respecto al Sol como eligiendo cualquiera de ellos como centro fijo en torno al cual se mueven todos los demás.

Todo ello complementado por una buen número de ‘combinaciones predefinidas’ con breves explicaciones para entender mejor nuestro universo cercano.

¡Un buen rato asegurado!

Share