jun 232012
 

La ONG Global Exchange acaba de hacer pública su lista “Most Wanted” de las diez empresas multinacionales que más violan los derechos humanos en el mundo. Entre los ‘logros’ que adornan la trayectoria de estas corporaciones, Global Exchange cita tortura, secuestro, degradación medioambiental, enormes donaciones a partidos políticos, represión violenta de derechos civiles, liberación de toxinas en ecosistemas vírgenes, destrucción de hogares, discriminación y perjuicios a la salud.

Tal y como afirma la ONG, cuanto más sepa la población de las andanzas de estas empresas, menos libres serán de continuar sus abusos al margen del juicio público. Éstas son las diez ‘agraciadas’ este año:

  1. Bank of America, por financiar a la industria del carbón que daña seriamente el medio ambiente y por exceso de contribuciones a financiar campañas políticas.
  2. Chevron, por dañar los ecosistemas y personas de Ecuador, represión de protestas pacíficas contra la extracción de petróleo y el vertido de crudo en Brasil. (Vídeo: así arrasó la amazoníua ecuatoriana)
  3. Century International Arms, por producir rifles AKs rumanos, frecuentemente introducidos en México.
  4. Halliburton, por aplicar fracking en la extracción de petróleo, participación en el vertido del Golfo de México y sobornos en Nigeria.
  5. The Hershey Company, por rechazar el comercio justo y continuar empleando sistemas laborales que violan los derechos humanos.
  6. Monsanto, por promocionar el monocultivo, intromisón en la independencia de los gobiernos, rechazar el etiquetado de sus productos y llevar a la quiebra a pequeños productores agrícolas. (Audio: surrealista entrevista en la SER a un portavoz de Monsanto)
  7. Pacific Rim, por el modo en que desarrolla la minería en El Salvador.
  8. TransCanada, por sus planes de construcción del oleoducto Keyston.
  9. Veolia, por sus operaciones en Israel, elevados precios y mal servicio y la privatización del agua.
  10. Wal-Mart, por trato injusto a sus empleados, explotación laboral y sobornos en México.

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may 292011
 

Los estragos medioambientales producidos por el vertido de petróleo de BP en el Golfo de México continúan. En lo que va de 2011, han aparecido muertos 153 delfines, de los que 65 eran crías, en las costas de Texas, Luisiana, Misisipi, Alabama y el noroeste de Florida. según datos de la Agencia Oceanográfica y Atmosférica estadounidense (NOAA).

El petróleo y los dispersantes afectaron la cadena de alimentación y esto ha impedido que las madres tuvieran una adecuada nutrición para gestar la protección térmica de grasa” que estos animales necesitan para protegerse del frío, según confirma el investigador experto en delfines Graham Worthy.

Autoridades de la NOAA y otros expertos ya han advertido que están preparándose para un aumento en la oleada de muertes de delfines dado que estamos ya en la temporada de partos del delfín mular, época en la que de 2.000 a 5.000 delfines llegan a la región para dar a luz a sus crías.

Delfín hallado muerto en las costas del Golfo de México

Delfín hallado muerto en las costas del Golfo de México


Si miramos más atrás, desde que se produjo la catástrofe de la plataforma Deepwater Horizon, son ya más de 400 los delfines hallados muertos en las costas, algunos de ellos con petróleo en el interior de sus cuerpos. Más de un año después del vertido, los animales continúan apareciendo con crudo en sus cuerpos. Esto hace intuir que los dispersantes actúan como se sospechaba que harían y que lo que produjeron es que el petróleo desapareciera de la superficie para sumergirlo a profundidades medias. Lejos de nuestra vista pero manteniendo toda su capacidad contaminante. Una gestión soberbia de BP.

No sólo los delfines están siendo perjudicados. Entre los meses de marzo y abril fueron recogidas 87 tortugas marinas muertas, todas pertenecientes a especies en peligro de extinción.

Y como guinda, otro hecho: el gobierno de los Estados Unidos está haciendo todo lo posible por ocultar los hallazgos debido a que continúa la investigación civil y penal que implica a BP. “Debido a la gravedad del caso legal, ningún dato o hallazgo puede ser publicado, expuesto o discutido al margen del equipo de investigación sin la previa autorización,” afirmaba la NOAA en un carta de febrero.

Este apagón informativo más que ayudar a la investigación, protege al criminal. Por eso, tenemos aún tantas preguntas sin respuesta. Bueno, ya sabemos cómo funciona esto, ¿verdad?

Fuentes: El Comercio y Ocean Sentry

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abr 212011
 

1. ¿Cuál es el impacto real en el ecosistema y la biodiversidad del Golfo de México?

Los científicos siguen sin saber con escatitud cómo el vertido afectó a la zona, especialmente en lo que se refiere a la vida animal. Cientos de tortugas en peligro de extinción han sido salvadas por los equipos de limpieza en las orillas y los avistamientos de delfines muertos se han multiplicado por diez.

Sabemos que más de seis mil aves, seiscientas tortugas marinas y ciento sesenta delfines resultaron muertos directamente por el vertido. Sabemos que los biólogos han encontrado trazas de dispersantes químicos en las larvas de cangrejos, confirmando que los dispersantes dividieron el petróleo en partículas de un tamaño que entró con más facilidad en la cadena alimentaria. Sabemos que los investigadores descubrieron que las aguas afectadas por el vertido contenían más carcinógenos. Sabemos que los crustáceos y peces están contaminados por hidrocarburos tóxicos. Sabemos, gracias a los satélites, que el 20% de los atunes murieron por el vertido.

Lo que no sabemos es cómo de grande es el área afectada ni durante cuanto tiempo lo estará. Los científicos están preocupados por el uso de dispersantes químicos, de los que BP usó 260.000 litros sin advertirlo. Los efectos a largo plazo que su uso puede tener son desconocidos. Y aún más, los científicos sospechan que lo peor ha ocurrido bajo la superficie y el coste en vida animal es mucho mayor de lo reconocido (muchos creen que el número de animales muertos es cincuenta veces superior al oficial, que el crudo afectó al frágil coral y que los dispersantes han entrado en la cadena alimenticia tras ser absorbidos por plancton y peces).

Y todo eso sin entrar en los hábitats costeros, ya que no se sabe cuánto petróleo sigue en las playas a pesar de los esfuerzos de limpieza.

2. ¿Cómo ha afectado a la salud de las personas?

Un asunto peliagudo es si el vertido ha causado una incidencia mayor de enfermedades en los residentes de la región. De acuerdo con un informe de la Louisiana Bucket Brigade, el 75% de los habitantes del Golfo sufrieron enfermedades que creyeron causadas por el vertido. Según Kate Sheppard, “De los 954 residentes en siete comunidades costeras, casi la mitad afirmó haber sufrido problemas de salud como toses, irritación de piel y ojos o dolores de cabeza, los cuales son síntomas habituales en la exposición a químicos. Mientras el National Institute for Occupational Safety and Health (NIOSH) está controlando la salud de los trabajadores de limpieza, los habitantes de las áreas más cercanas al vertido advierten que sus problemas de salud han sido desatendidos.

Los químicos han explicado que los dispersantes rompieron los compuestos tóxicos y los hicieron solubles en agua, de modo que entraron en el proceso de evaporación del agua y cayeron tierra adentro en forma de lluvia. Las columnas de humo de la plataforma Deep Water también enfermaron a los trabajadores de limpieza, pero de nuevo seguimos sin tener un sólido consenso en el verdadero impacto del vertido en la salud humana.

3. ¿Serán los habitantes del Golfo justamente indemnizados?

El tiempo lo dirá. En un proceso de reembolso que es desesperante para todos los implicados, sólo 300.000 de las casi 900.000 solicitudes han sido aprobadas, según LA Times. Entre estas solicitudes, hay ciertamente algunas que buscan beneficiarse de la situación pero éstas son sin duda la minoría y hay cientos de miles de honestos trabajadores que han visto sus vidas destrozadas por el vertido y no han sido aún compensados.

4. ¿Nos ha enseñado el vertido de BP cómo prevenir futuros desastres?

Adivine cuántas leyes han sido creadas para controlar las perforaciones arriesgadas y los procedimientos de extracción que nos llevaron a esta tragedia. Si contestó cero, está usted en lo cierto. Por supuesto, Obama reorganizó los corruptos Minerals and Management Services, pero incluso los funcionarios de alto nivel reconocen que no tienen los recursos necesarios para controlar las tareas de la industria.

Mientras, las compañías petrolíferas han comenzado a perforar nuevamente en el Golfo y los políticos están impulsando la concesión de nuevas licencias.

Traducido de TreeHugger

Más información:

- ¿Cómo de grande fue el vertido de BP?

- Imágenes de la catástrofe

- No nos engañemos, la factura de la limpieza la pagaremos nosotros

- Donde realmente termina el petróleo de BP es aquí

- Así se ve desde el espacio el vertido de BP

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jun 112010
 

La respuesta cambia cada día, tanto porque el petróleo sigue saliendo descontroladamente de la tubería rota en la plataforma Deepwater Horizon como porque los métodos de medición van cambiando y mejorando. Precisamente hoy se ha hecho oficial que la cifra es el doble de lo que se pensaba. Van 6,4 millones de litros de crudo vertidos al océano.

Imagen de 'If it Was my Home' en la que se aprecia el tamaño del vertido de BP comparándolo con Cataluña

Imagen de 'If it Was my Home' en la que se aprecia el tamaño del vertido de BP en el Golfo de México

¿Pero cúanto son 6,4 millones de litros? Aquí es dónde entra en juego esta aplicación online titulada If it Was my Home. En ella puedes colocar la mancha de petróleo sobre cualquier lugar del mundo en un mapa y hacerte una idea de las dimensiones de la catástrofe.

Según afirma el creador, los datos para calcular el tamaño son extraidos de la web de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y se actualizan al menos una vez al día.

En el momento de escribir estas líneas, el tamaño del vertido era similar al de Cataluña, por ejemplo.

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jun 072010
 

Buques intentan sofocar el fuego desatado en la plataforma Deepwater Horizon

Buques intentan sofocar el fuego desatado en la plataforma Deepwater Horizon

National Geographic ha hecho públicas unas fotografías inéditas del momento en que se desató la catástrofe de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon de la compañía BP en el Golfo de México.

El diario El País ha publicado la galería de fotos en alta calidad.

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jun 062010
 
Viñeta de Ramón en El País

Viñeta de Ramón en El País

¿Quién pagará la limpìeza del petróleo vertido en el Golfo de México? No será BP. Es una lección que la historia nos ha enseñado. Sistemáticamente, las empresas responsables de los mayores desastres medioambientales de la historia se han librado de abonar los costes de descontaminación a los que legalmente estaban obligados a hacer frente.

Recordemos algunos de los casos más sonados:

Imagen de la costa afectada por el vertido del Exxon Valdez

- El 24 de marzo de 1989, el Exxon Valdez vertió al mar 11 millones de galones de crudo (41580000 de litros) en la costa de Alaska, contaminando 1300 millas de la costa. El coste total de la catástrofe, incluyendo la limpieza y las multas, superó los 7 mil millones de dólares. Y todavía queda petróleo contaminando la zona. La compañía Exxon recurrió a todos los recursos legales para retrasar el pago del dinero que se le requería, consiguiendo una escandalosa victoria judicial en 2008 (¡21 años después del suceso!): la Corte Suprema de EEUU redujo la cantidad que debía abonar de los 5 mil millones de dólares decretados en el juicio de 1994 a 507,5 millones. De estos, sólo ha pagado 383 millones. En 2009, Exxon obtuvo unos beneficios de 19280 millones dolares (en 2008 ganó 40.600).

- El 3 de diciembre de 1984, la fuga de 42 toneladas de productos químicos en una fábrica de pesticidas de la compañía Union Carbide en Bophal, India, produjo una tragedia humana y ecológica de proporciones colosales. Alrededor de 20000 personas murieronManifestación en Bhopal

debido a la nube química y 600000 resultaron afectadas en diferente medida. De éstas, 150000 son consideradas secuelas graves. Tras una lucha legal de cinco años, en 1989 el gobierno indio llegó a un acuerdo extrajudicial con Union Carbide por el que ésta pagaría 470 millones de dólares como indemnización a cambio de que ese fuera el final de las reivindicaciones indias.

El gobierno se quedó el dinero hasta 2004, cuando comenzó a repartirlo entre las víctimas. Éstas recibieron entre 370 y 555 dólares por cabeza. La zona sigue contaminada y las familias que allí residen aún sufren las consecuencias del agua y tierras afectadas.

Un ave víctima de la marea negra del Prestige

- El 13 de noviembre de 2002, el petrolero Prestige cargado con 77000 toneladas de crudo se hundió en el Mar Cantábrico Océano Atlántico generando una marea negra que afectó las costas de Portugal, España y Francia. El coste de la limpieza y rehabilitación de la zona costó 12000 millones de dólares. El caso sigue pendiente de juicio, en el que el gobierno español reclama a los armadores del buque el pago de 1000 millones como indemnización. Existe además la posibilidad de que la ley aplicada sea la de Bahamas, mucho más ‘relajada’ que la europea.

Hay muchos más ejemplos, pero la historia se repite en la mayoría de los casos: las empresas culpables de tragedias ecológicas y humanas (si es que hay que diferenciar entre unas y otras) resultan casi indemnes y las facturas son pagadas por los estados, es decir, nosotros, las víctimas.

Por mucho que Obama, en el caso de BP, adopte la postura de fortaleza y hable de exigir y estar enfadado, no pasa de ser eso, una postura. Cuando sea el momento de pagar, el dinero no llegará, sino que lo hará una apelación a la resolución judicial. Y después otra y otra… hasta que el tiempo mitigue la indignación, la sociedad y los medios olvidemos las dimensiones de la catástrofe y un acuerdo de mínimos zanje la cuestión. Hasta la próxima.

Artículos relacionados:

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jun 052010
 
Un ave, posiblementr una gaviota, cubierta de petróleo en la costa  de Lousiana. Autor: Charlie Riedel

Un ave, posiblementr una gaviota, cubierta de petróleo en la costa de Lousiana. Autor: Charlie Riedel

El bombardeo de cifras y análisis, la búsqueda de responsabilidades y soluciones, el cálculo de costes… El vertido de BP en el Golfo de México lleva mes y medio llenando grandes espacios en medios de todo el mundo mientras el petróleo continúa saliendo de la frustrada perforación de la compañía británica. Pero aún no le habíamos puesto cara y ojos a las verdaderas víctimas de los errores humanos. Ahora ya sí.

En The Big Picture del Boston.com podemos ver estas tremendas imágenes de las aves que están cayendo en la trampa de la marea negra. Cuando el agua en que se posan resulta no ser agua, se acabó. Reciben el pegajoso abrazo del petróleo y ya nada puede salvarlas, quedando condenadas a una larga agonía tóxica.

Es bueno ponerle cara a nuestros miedos. Es bueno ponerle cara a nuestros errores. Es bueno ponerle cara a las víctimas de nuestros actos. Dicen que Tony Hayward tiene la solución para evitar mirar a estas aves a los ojos: él sólo mira el balance de su empresa y cuántos ceros acompañan a la primera cifra de su cuenta corriente en las Bahamas.

En The Big Picture puedes ver más imágenes de las aves atrapadas por el vertido de petróleo.

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jun 032010
 
El avance del vertido de petróleo hacia la costa de Louisiana

El avance del vertido de petróleo hacia la costa de Louisiana (haz clic sobre la imagen para verla en gran tamaño)

La NASA ha hecho pública una extraordinaria captura del avance del vertido de petróleo de BP en el Golfo de México. En ella se aprecia con claridad como la marea negra avanza hacia la costa de Louisiana, rozando ya el Delta del Mississippi.

En la versión de la izquierda, casi en color real (la NASA ha retocado el color verdoso de la zona continental para que se vea más claramente), se aprecia como el petróleo avanza desde la parte derecha inferior de la imagen (en color blanco por la reflexión del sol en su superficie).

En la versión de la derecha se puede ver de forma más contrastada cómo el crudo forma una masa compacta muy cerca de la costa. El petróleo es mostrado en color negro y azul oscuro (según su densidad), el agua dulce procedente del Mississippi es de color rosa-naranja y la tierra en tonos azul cián.

La información detallada sobre la imagen, en la web de la NASA (en inglés)

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may 272010
 

‘Esto es una pesadilla… una pesadilla’, afirma Philippe Cousteau, nieto del mítico oceanógrafo, tras comprobar en persona y bajo el agua la catástrofe que están produciendo los dispersantes que BP ha usado indiscriminadamente para tratar de ocultar el vertido de petróleo en el Golfo de México.

En una entrada anterior expliqué cómo actúan estos productos químicos, empeorando los perjuicios medioambientales de los vertidos de crudo y alargándolos en el tiempo. Su única utilidad es ocultar la marea negra a los ojos de las cámaras para salvar el culo de la empresa culpable del desaguisado.

Gracias a Cousteau Jr., podemos ser testigos de lo que sucede bajo la superficie del mar de la zona afectada, donde el petróleo se ha convertido en densas nubes que pueden llegar a quemar la piel de cuantos seres vivos entren en contacto con ella, empeorando el impacto biológico de la catástrofe.

La denuncia de Cousteau, en el siguiente vídeo, emitido en el programa Good Morning America, de la ABC (las imágenes grabadas por él, a partir del minuto 1:23):

Vía Gizmodo

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may 152010
 
Tony Hayward, CEO de BP

¿Qué volumen de vertido de crudo cabría en los pabellones auditivos de Tony Hayward, CEO de BP?

“El Golfo de México es muy grande y el volumen de crudo vertido es muy pequeño en comparación con el volumen total de agua”. Son declaraciones del presidente de BP, Tony Hayward, al diario británico The Guardian en referencia a la catástrofe ambiental producida por el aún no controlado vertido de petróleo desde una plataforma petrolífera de la compañía británica.

Estas palabras son tan desafortunadas por su carencia de preocupación y autocrítica (cuánto recuerdan a los infaustos ‘hilillos’ que el indulgente Mariano Rajoy veía salir del Prestige en lo que fue la tercera catástrofe más costosa de la historia…) como, en un nivel más profundo, por el retrato que hacen de quien las pronuncia.

Gráfico  del modo en que actúan los dispersantes

Gráfico del modo en que actúan los dispersantes en el petróleo. Fuente: Fundación CETMAR

Quien así habla demuestra un desconocimiento absoluto y premeditado de las consecuencias de un vertido de petróleo en mar abierto. Ya el Prestige nos demostró como el mar siempre devuelve a la costa lo que se arroja en él. Claro, que dado que la estrategia principal de BP durante los primeros días del vertido del Golfo de México ha sido la ocultación de la cantidad de crudo vertida mediante el uso indiscriminado de ‘dispersantes’, cuya única utilidad es impedir que el petróleo aflore a la superficie… temporalmente. Estos productos químicos hunden el fuel haciendo que el daño medioambiental se produzca en aguas profundas y sobre el lecho submarino. Además, dispersan el vertido, haciendo imposible su recuperación mecánica, único método realmente efectivo para acabar con su amenaza. Con el tiempo, todo el petróleo acabará llegando a la costa, afectando a la flora y fauna marina y entrando en la cadena trófica hasta nuestros platos. Pero lo hará poco a poco, evitando que la imagen de BP y del señor Tony Hayward sufran un revés aún más serio.

Resulta incluso más inquietante la constatación a través de sus palabras, no solo estas, sino otras a lo largo de la entrevista en The Guardian (recurrir a la continuidad de la carrera espacial tras el caso del Apolo XIII para reclamar que se permita seguir perforando el fondo oceánico del Golfo de México es otra analogía que pasará a la historia del disparate), de que esta clase de ejecutivos sin escrúpulos ni conciencia son los que dirigen el mundo desde sus torres de oro en la cúspide de las multinacionales, donde la ambición y el dinero son la única verdad. Y los mares, la tierra y el resto de los humanos, daños colaterales asumibles… comparados con el “volumen total” de dinero en juego.

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